En medio de la polémica sobre los enormes gastos que la familia real inglesa supone para todos los contribuyentes, el príncipe Carlos y Camilla, en su residencia de Clarence House, han otorgado medallas a oficiales navales, hombres y mujeres, que han prestado sus servicios en Afganistán en nombre del Reino Unido.
122 miembros de tres escuadrones marcharon delante del Príncipe y de la Duquesa. El sol brilló en la capital inglesa y Camilla pudo lucir un vestido blanco corto ataviado con un tocado a juego y decorado con elegantes plumas. Después del acto oficial, en un ambiente distendido, los dos se detuvieron a charlar con algunos de los oficiales que habían sido condecorados.
El heredero de la Corona suele disfrutar con este tipo de actos ya que él mismo formó parte del Escuadrón 845 como piloto y fue el primer miembro de la familia real en volar en una operación de la Armada del Aire. Ahora comparte esta afición con sus hijos, los cuales se están formando en el área para desempeñar funciones parecidas en un futuro no muy lejano.
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