Jueves 19/10/2017. Actualizado 01:00h

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España

Pascua Militar

La Zarzuela achaca el titubeo de don Juan Carlos en la lectura de su discurso al reflejo de la luz sobre el atril

El rey reapareció bastante recuperado físicamente, pero leyó con dificultad el texto previsto en su intervención, resoplando en varias ocasiones

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Ayer se celebró el acto de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid. Siguiendo el mismo protocolo que en 2013, la celebración tuvo una duración de tiempo más reducida que en anteriores ocasiones, y de nuevo contó con la única presencia de los reyes y los príncipes de Asturias. El monarca, visiblemente recuperado en lo que respecta a su aspecto físico, cometió algunos errores durante el discurso.


El rey durante su intervención en la Pascua Militar de 2014. El rey durante su intervención en la Pascua Militar de 2014.

El rey, acompañado por doña Sofía, don Felipe y doña Letizia, reapareció por primera vez fuera de La Zarzuela desde que fuese operado de la cadera en noviembre.

Don Juan Carlos, a pesar de que se recupera favorablemente de su reciente intervención quirúrgica, tuvo que presidir el acto de la Pascua Militar con sus ya habituales muletas, las mismas que ha utilizado en otros actos oficiales anteriores.

Tras el rendimiento de honores al jefe de Estado en la Plaza de la Armería y la interpretación del himno nacional, la familia real entró al interior del Palacio Real, donde el rey pronunció su discurso después de la intervención del ministro de Defensa, Pedro Morenés.

Durante su mensaje, don Juan Carlos cometió algunas equivocaciones e, incluso, llegó a titubear en varias ocasiones.

En primer lugar, el rey intervino durante la mayor parte del tiempo con voz quebrada, dando una sensación de fatiga, y confundió algunas palabras al leer el texto como mencionar "familia" en lugar de "milicia".

Además, el monarca tuvo que realizar pausas largas durante el discurso para coger aire, y sus titubeos le impidieron vocalizar con claridad algunas de las frases presentes en el texto.

Aunque varios medios de comunicación achacan este hecho al delicado estado de salud del rey, todavía convaleciente de su última operación médica, La Zarzuela da otra explicación para justificar las dificultades del monarca al pronunciar su discurso.

Según ha podido saber Monarquía Confidencial, portavoces de la Casa del Rey achacan la mala locución de don Juan Carlos a la iluminación de la sala.

Estas mismas fuentes aseguran que la luz de los focos instalados en la habitación donde el rey pronunció el mensaje se reflejó en los papeles que el monarca tenía sobre el atril, impidiendo que don Juan Carlos viese con claridad el texto impreso en los mismos.

Este es el motivo por el que, según La Zarzuela, el rey leyó con gran dificultad el texto, resoplando incluso en varias ocasiones con motivo del esfuerzo que le costaba descifrar el mensaje.

El discurso

A pesar de este contratiempo, don Juan Carlos consiguió finalizar el discurso, una intervención en la que agradeció el esfuerzo que desempeñan los militares por “garantizar la defensa de España”.

El rey animó a las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil a “seguir transmitiendo confianza y serenidad”, perseverar en su “ejemplaridad”, y “continuar trabajando unidos” por la seguridad y protección de los ciudadanos españoles.

El monarca aludió también a los buenos resultados que anualmente otorgan las encuestas de opinión a los cuerpos de seguridad del Estado. En palabras textuales, don Juan Carlos añadió que “nuestra sociedad responderá siempre a vuestra generosidad con su reconocimiento y admiración, como reflejan las encuestas. Y yo, como siempre, sentiré el orgullo de ser vuestro jefe”.



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