Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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El rey Gyanendra de Nepal abandona el Palacio Real prometiendo trabajar para el pueblo nepalí

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El depuesto Gyanendra de Nepal abandonó ayer el Palacio Real de Katmandú, entre cánticos a su favor y en contra, y prometió continuar trabajando en el "bienestar" de los nepalíes, quince días después de la declaración de la República y la abolición de la Monarquía en el país del Himalaya.

Cientos de personas se arremolinaron en los aledaños del Palacio de Narayanhiti para despedir al ex rey, la mayoría de ellos cantando eslóganes en su contra, aunque un grupo reducido de seguidores lo aclamó. Gyanendra abandonó el palacio a última hora de la tarde de ayer en un vehículo escoltado por otros tres que velaban por su seguridad.

Tras la proclamación de la República en Nepal el pasado 28 de mayo, que puso fin a 240 años de Monarquía, el Gobierno interino dio un plazo de 15 días al ex monarca para que dejara su palacio, un plazo que se cumplía hoy. En una rueda de prensa celebrada horas antes, Gyanendra aseguró haber "luchado por la independencia de Nepal" y añadió su deseo de "trabajar para el beneficio" del país del Himalaya.

"Siempre contribuiré al bienestar y a la tranquilidad del país. Espero que todo el mundo me ayude" en esta tarea, dijo el ex rey en un acto multitudinario celebrado en el Palacio de Narayanhiti. "El país está pasando por un periodo crítico. La Monarquía ha estado con el pueblo en los momentos buenos y en los malos", aseveró el ex rey de la dinastía Shah.

Gyanendra también se defendió de las "insinuaciones" contra su figura, en alusión a la masacre real de junio de 2001, cuando su hermano mayor y entonces rey, Birendra, murió junto a ocho miembros de la familia en el Palacio. Según la versión oficial, el autor del regicidio fue el príncipe heredero, Dipendra, quien se suicidó después de matarlos, aunque en Nepal muchos siguen creyendo que fue el propio Gyanendra quien planeó el regicidio, ya que poco después accedió al trono. El ex monarca rechazó estas sospechas y añadió que "no hubo motivos egoístas" en su ascensión al trono en 2001, e insistió en que ha hecho "todo" para defender "los derechos del pueblo nepalí".

"Si los derechos son violados, la gente tiene que entender la situación", señaló también Gyanendra, quien asumió el poder en solitario en octubre de 2002 y febrero de 2005, al disolver el Parlamento en el marco de la guerra abierta entre el Gobierno y la guerrilla maoísta. El Gobierno interino ha acordado ceder a Gyanendra como residencia el que ha sido hasta ahora su palacio de verano, el de Nagarjuna, situado en lo alto de una colina en las afueras de Katmandú. El Palacio de Narayanhiti, residencia hasta ahora del Rey, se convertirá en un museo, según la resolución aprobada por la Asamblea Constituyente en su primera reunión, en la que dio por abolida la Monarquía.