Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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La Asamblea Constituyente proclamó ayer la República en Nepal poniendo fin a 240 años de monarquía

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El rey Gyanendra tiene 15 días para abandonar el Palacio Real de Narayanhity, que será convertido en museo nacional. El ex guerrillero Prachanda. ha ofrecido al rey la opción de vivir como un "ciudadano corriente", dedicado a sus negocios, si no quiere arriesgarse a un "duro castigo".

Los miembros electos de la Asamblea Constituyente de Nepal se reunieron ayer, por primera vez, en una sesión histórica en la que se proclamó la República en Nepal tras 240 años de monarquía. Un total de 560 miembros de la cámara votaron a favor de una resolución de cinco puntos que instauró la República en Nepal, mientras que sólo cuatro representantes del monárquico Partido Nacional Democrático (RPP) se pronunciaron en contra.

El primer punto de la moción asegura que Nepal se constituye en una República Federal Democrática "independiente, soberana, secular e integradora". "Todos los derechos, instalaciones y estatus tradicional y culturalmente conferidos al rey y a la familia real, aparte de aquellos de los que gozan los ciudadanos nepalíes, serán automáticamente extinguidos", reza el segundo punto de la resolución.

El Gobierno interino escribirá ahora una carta al rey Gyanendra para que abandone el Palacio Real en quince días, aseguró a la agencia Efe el secretario general del Partido Comunista-Leninista (UML), la tercera fuerza del país, Jhalnath Khanal. "Hoy es un día que tan sólo llega una vez en una era", dijo al inicio de la sesión el aún primer ministro, Girija Prasad Koirala. "Mis sueños se han realizado hoy, y creo que también los sueños de todo el país", declaró Koirala, quien agregó que "a partir de ahora, el asesinato, la violencia y el terror tienen que acabar". Koirala señaló que "el proceso de paz que empezó en el país llega ahora a su conclusión lógica" e instó a los miembros electos de la Asamblea a buscar el "consenso" y la "unidad".

Los otros puntos de la moción aprobada se refieren a la declaración del 28 de mayo como el día oficial de la República de Nepal, a la conversión en museo del actual Palacio Real y a la creación de la figura del presidente. "Queríamos definir los derechos y las responsabilidades del presidente hoy mismo, pero los maoístas no estaban preparados para ello", explicó el secretario general del UML.

Tras más de diez años de guerra entre el Gobierno y la guerrilla maoísta, a finales de 2006 ambas partes firmaron un acuerdo de paz al que debía seguir la celebración de elecciones. En 2007 se aplazaron en dos ocasiones los comicios y los maoístas, que formaban parte del Gobierno, abandonaron el Ejecutivo y sólo se reintegraron a él tras conseguir un compromiso de que Nepal se convertiría en una República.

Los maoístas fueron los vencedores en las elecciones del pasado 10 de abril en Nepal con 220 de los 601 escaños de la nueva Asamblea Constituyente. El CPN-M ha defendido en sus negociaciones con los otros partidos políticos que el futuro primer ministro, puesto al que aspira Prachanda, tenga el poder ejecutivo y sea también el jefe del Estado.

Un niño que traería mala suerte

El último monarca hindú del mundo, Gyanendra, nunca gozó del cariño de sus súbditos, que sellaron su destino con un voto a favor de la República en Nepal. Gyanendra se ha quedado hoy sin trono aunque ya carecía de todo poder en virtud del acuerdo de paz que el Gobierno firmó con la guerrilla en noviembre de 2006.

Nacido en Katmandú el 7 de julio de 1947, Gyanendra Bir Bikran Shah Dev fue el segundo hijo varón del rey Mahendra y la princesa Indra, pero fue criado por otros parientes porque el astrólogo real dictaminó que el niño atraía la mala suerte. Con tan sólo tres años, fue proclamado rey y ostentó el trono dos meses, durante un breve exilio por razones políticas de su padre y su abuelo, el rey Tribhuwan, en la India. Cursó estudios secundarios en la India y universitarios en Nepal, participó en programas de conservación del medioambiente, escribió poemas y se dedicó a los negocios, entre otras actividades, antes de volver a la política en 2001.

Fue el 1 de junio de 2001 cuando su hermano mayor y entonces rey, Birendra, murió junto a ocho miembros de la familia en su Palacio. Según la versión oficial, el autor del regicidio fue el príncipe heredero, Dipendra, quien estaba enajenado por la oposición de su familia a su elección de novia y se suicidó después de matarlos.

Gyanendra, ausente aquel día de Katmandú, fue proclamado rey de Nepal el 4 de junio de 2001, en medio de violentos disturbios de manifestantes que reclamaban saber la verdad sobre el regicidio. En Nepal, muchos siguen creyendo que Gyanendra planeó el regicidio y recuerdan que su hijo Paras se salvó de la muerte pese a estar presente en la sala en la que ocurrieron los asesinatos.

Desde su llegada al poder, en plena guerra con los maoístas, Gyanendra tomó decisiones que lo fueron haciendo cada vez más impopular entre sus súbditos. Nepal se había convertido en una Monarquía constitucional sólo en noviembre de 1990 y celebrado tres elecciones en democracia. Dos veces, en octubre de 2002 y febrero de 2005, el rey se hizo con el poder tras disolver el Parlamento y, en la segunda ocasión, optó por posponer "sine die" las elecciones previstas ese año y retornar al absolutismo.

Pero en abril de 2006 los nepalíes protagonizaron una revuelta que su Ejército no logró reprimir, pese a la muerte de una veintena de personas en tres semanas, y que le obligó a devolver los poderes al Parlamento. El nuevo Gobierno de Girija Prasad Koirala emprendió negociaciones con la guerrilla al mes siguiente, que dieron como fruto los acuerdos de paz de noviembre de 2006. En negociaciones posteriores y tras intentar infructuosamente que Gyanendra abdicara para salvar la Monarquía, el partido conservador de Koirala dio un giro político y apostó también por la República.

Los acuerdos de paz privaron al rey de todo poder y éste quedó recluido en su Palacio en Katmandú y dejó de aparecer en los múltiples actos oficiales o religiosos que solía presidir, como la aparición anual ante los fieles de la niña-diosa o "kumari".

En agosto de 2007, sus palacios fueron nacionalizados y al mes siguiente su rostro desapareció de los billetes de rupia. Amparado por la victoria en las urnas, aspira a sucederlo como jefe del Estado el ex guerrillero Prachanda. Prachanda ha ofrecido al rey la opción de vivir como un "ciudadano corriente", dedicado a sus negocios, si no quiere arriesgarse a un "duro castigo". No en vano, una comisión de investigación consideró a Gyanendra culpable de las muertes durante la revuelta de abril de 2006.