Jueves 27/04/2017. Actualizado 01:00h

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España

Anuncian la entrada del Jefe del Estado

Los discretos ayudantes de campo del rey que se vieron en las rondas de consultas

Son nueve, pertenecen al Ejército de Tierra, el Aire, la Armada y la Guardia Civil, y acompañan las 24 horas a Felipe VI

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Las dos rondas de consultas de Felipe VI con los representantes de los grupos políticos con representación parlamentaria permitieron ver diariamente a unos asistentes poco conocidos del rey: los ayudantes de campo.

Un ayudante de campo le abre la puerta al rey Felipe. Un ayudante de campo le abre la puerta al rey Felipe.

En la primera ronda, los diputados y dirigentes políticos entraban antes en la Sala de Audiencias, en la que ya esperaban los medios gráficos. Poco después, se abría la puerta que da acceso a la zona de despachos, y aparecía un militar que anunciaba la entrada de “Su Majestad el Rey”.

Para la segunda ronda de consultas, Felipe VI cambió el protocolo y fue él quien esperó a los portavoces. Pero la entrada era igual: un militar, con distintos uniformes, abría la puerta, y después al pasar el Jefe del Estado y su acompañante, la cerraba a sus espaldas.

Se trataba de uno de los ayudantes de campo, militares que están al servicio del rey y que integran su Cuarto Militar. Varios reales decretos reconocen su figura: el último, aprobado en agosto de 2015, establecía que ese Cuarto está formado por un oficial general y por “los ayudantes de campo de Su Majestad el Rey, de los empleos militares de coronel o capitán de navío, teniente coronel o capitán de fragata, comandante o capitán de corbeta, en situación administrativa de servicio activo, pertenecientes al Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y el Cuerpo de la Guardia Civil”.

El decreto no precisa un número, pero ahora mismo al servicio de Felipe VI hay nueve ayudantes de campo, según ha sabido Monarquía Confidencial. La cifra no es casual: hay uno por cada arma de los tres ejércitos, y uno de la Guardia Civil.

Por ello, hay cuatro militares del Ejército de Tierra, por las armas de Caballería, Infantería, Artillería e Ingenieros. De la Armada hay dos: del Cuerpo General y de la Infantería de Marina. Representanto al Ejército del Aire hay uno de Vuelo, y Seguridad e Defensa.

Además, el Jefe del Cuarto Militar del Rey tiene la consideración de “primer ayudante de Su Majestad el Rey”, y de él depende la Guardia Real. Todos los ayudantes de campo dependen orgánicamente del Jefe del Cuarto Militar.

Nueve ayudantes para Felipe VI

Juan Carlos I tenía también nueve ayudantes de campo cuando era rey, y ahora que es emérito se ha quedado con tres. Don Felipe tenía cuatro como príncipe de Asturias, y por el momento Leonor no tiene ayudantes de campo por su corta edad.

Una de las diferencias que se han introducido con Felipe VI es el empleo militar de los ayudantes de campo. Los de Juan Carlos I eran todos coroneles o tenientes coroneles (o capitán de navío o capitán de fragata, equivalentes en la Armada); los del actual rey son comandantes (y capitán de corbeta).

De esta forma, Felipe VI tiene a su lado a militares más jóvenes, en torno a los 40 años, ya que los coroneles suelen ser mayores, de unos 50-55 años.

24 horas de servicio al rey

La reina no tiene ayudante de campo asignado, pero siempre le acompaña uno de los del rey. Así, detrás de doña Letizia se puede ver a uno de estos militares. También ocurre a veces en actos de la reina Sofía o de la infanta Elena.

Gracias a que son nueve, pueden hacer relevos para que las 24 horas haya ayudantes de campo de servicio junto al rey. Cuentan con un pequeño cuarto en el pabellón de Felipe VI, y entre ellos tienen fijados turnos para ir relevándose todo el día, los 365 días del año. También viajan con la familia fuera de España y acompañan al rey incluso en vacaciones.

La figura del ayudante de campo proviene de Francia (el término original es “aide-de-camp”). Napoleón, por ejemplo, dictaba leyes mientras caminaba o viajaba, y sus ayudantes tomaban nota de lo que decía: lo hacían con lapiceros que se colgaban del cuello con cordones de oro.

De ahí proviene el signo externo que distingue a los ayudantes de campo: un cordón dorado que nace del hombro derecho hacia el pecho, y que acaba en una punta dorada similar a la de un lápiz.

No sólo el rey, sino los jefes de Estado en general -también los presidentes de repúblicas, como Estados Unidos o México- cuentan con ayudantes de campo a su servicio, que les acompañan en todo momento.