Martes 25/07/2017. Actualizado 01:00h

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España

Costará 427.000 euros

Las lámparas del Palacio Real, sometidas a restauración por la suciedad y el óxido

Son ocho piezas de los siglos XIX y XX. La colección de Patrimonio Nacional es uno de los conjuntos históricos y artísticos más destacados del mundo

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Los salones de los palacios reales de España están iluminados por una de las colecciones de lámparas históricas más importantes del mundo. Algunas piezas proceden de finales del siglo XVIII, del reinado de Carlos IV, y en muchos casos requieren un importante trabajo de restauración y limpieza.

Palacio Real de Madrid. Palacio Real de Madrid.

Monarquía Confidencial ha podido comprobar que recientemente Patrimonio Nacional -el organismo público que gestiona los palacios reales- formalizó un contrato de “Restauración de lámparas históricas”.

Se trata de limpiar y restaurar medio centenar de piezas de la colección de lámparas de Patrimonio Nacional, que según los pliegos “constituye uno de los mejores conjuntos existentes a nivel mundial en el plano histórico y artístico de este tipo de piezas, cuyo inicio principalmente data del reinado de Carlos IV y Fernando VII, al adquirir lámparas de los mejores artesanos franceses”.

Hace ya unos años Patrimonio Nacional, concretamente su Departamento de Restauración, inició un programa de restauración de lámparas históricas para mantener esas verdaderas obras de arta en un estadio idóneo de conservación.

Ahora, Patrimonio Nacional va a invertir algo más de 427.000 euros para que una empresa especializada repare las lámparas más dañadas de varios palacios.

Serán ocho lámparas del Palacio Real de Madrid las que sean restauradas; ocho del Palacio Real de El Pardo; 27 del Palacio del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial; cinco del Palacio Real de Aranjuez; y seis de la Casita del Labrador, situada en el Jardín del Príncipe del Real Sitio de Aranjuez.

Las del Palacio Real son, entre otras, una lámpara de doce brazos, datada en la segunda mitad del siglo XIX, que cuelga de la llamada sala de espera de la Reina Cristina; una lámpara de óvalos del servicio de Carlos III; dos arañas de cristal de principios del siglo XX que están en la sala de juntas de Presidencia; o una de veinte luces a tres niveles del baño de la reina Cristina.

En general, los problemas que han llevado a contratar este servicio de limpieza y restauración y que con comunes a estos lámparas son: abundante suciedad, con polvo y detritus de insectos en los elementos de las lámparas; pérdidas de cristales; engarces oxidados; problemas estructurales que ponen en peligro estas piezas históricas; dorados perdidos; y también sistema de cableado y conexiones obsoleto.

Así que se desmontarán las lámparas, se limpiarán a fondo, se sustituirán los cristales perdidos, se repararán golpes, abolladuras y otros daños, y se restaurarán los dorados perdidos con el paso de los siglos, en algunos casos.