Lunes 20/11/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

España

Ante las nuevas negociaciones para formar Gobierno

Los errores que se cometieron en las primeras rondas de consultas con Felipe VI

El constitucionalista que elaboró un dictamen para el rey lamenta que el presidente del Congreso no tuviera un papel más activo y que los portavoces revelaran las conversaciones

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Las tres rondas de consultas que celebró el rey tras las elecciones del 20 de diciembre y hasta la disolución anticipada de las Cortes Generales rompieron con toda la tradición anterior en España, ya que antes no eran sino meros trámites para que el Jefe del Estado presentara al ganador de las elecciones. En estos casos se produjeron “errores”, en opinión de un experto en Derecho Constitucional.

El rey Felipe y el presidente del Congreso, Patxi López. El rey Felipe y el presidente del Congreso, Patxi López.

Durante décadas, las rondas de consultas sirvieron para constatar simplemente la mayoría absoluta, o al menos cercana a los 176 diputados, con la que acudieron los sucesivos candidatos de UCD, PSOE y PP ante el rey Juan Carlos.

Las elecciones del 20 de diciembre arrojó un resultado incierto, con el que el PP no se aseguraba la mayoría con Ciudadanos ni tampoco el PSOE con Podemos. La situación inédita se dio cuando en la última reunión de la primera ronda de consultas, cuando Mariano Rajoy declinó que don Felipe le propusiera a las Cortes como candidato a la investidura.

El rey comunicó entonces al presidente del Congreso, Patxi López, que no proponía ningún nombre, sino que convocaría otra ronda de consultas que concluyó con la propuesta de Pedro Sánchez. Tras el fracaso de la investidura de Sánchez, el rey dejó un tiempo para que los partidos negociaran y al límite del plazo de dos meses que marca la Constitución, convocó una tercera ronda de consultas para constatar la falta de acuerdo y así agotar el tiempo sin proponer a otro candidato.

El autor del dictamen reservado al rey

En ese tiempo, al Palacio de la Zarzuela llegó un dictamen elaborado por Antonio Torres del Moral, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y experto en asuntos monárquicos. En el dictamen, desvelado por la revista Tiempo, Torres del Moral hacía una serie de consideraciones sobre las consultas, como la de que el rey no debía ir probando candidatos, sino más bien apostar sobre seguro por quien tuviera votos suficientes para resultar investido.

En conversación con Monarquía Confidencial, este catedrático destaca que en las rondas de consultas que hubo tras las elecciones del 20 de diciembre “se hicieron bastantes cosas mal”: según su opinión, no por parte de la Casa del Rey o del propio Felipe VI, sino por otros actores.

Por ejemplo, entre los errores que vio que se cometieron durante esas consultas que establece la Constitución uno lo achaca al presidente del Congreso. Torres del Moral considera que Patxi López debería haber jugado un papel más activo en todo el proceso.

Lo que dejó de hacer Patxi López

El motivo es que la propuesta de someter a un candidato al voto de las Cortes que hace el rey, viene acompañada de la firma del presidente del Congreso -y no del presidente del Gobierno o de un ministro, como otros actos del rey-. Al ser el rey irresponsable, el presidente del Congreso se hace responsable de ello.

Pero, más allá de la firma, el catedrático consultado considera que al refrendar este acto del rey, el presidente del Congreso incluso debería ir “por delante”: eso incluye hablar con los grupos para ya tener testada la situación, y que así el Jefe del Estado afronte las consultas con mayor información -que le proporciona el presidente del Congreso- y tenga mejores datos sobre las verdaderas posiciones de cada grupo político respecto a una posible votación de investidura.

Además, así también se evitarían situaciones inesperadas -como el “no” de última hora de Mariano Rajoy- y que incluso algún portavoz “engañe” respecto al sentido de su voto.

¿Qué es eso de contar lo que dice el rey?”

Otra de las críticas que hace este catedrático de Derecho Constitucional va dirigida a los partidos políticos: concretamente a los portavoces que acudieron al Palacio de la Zarzuela a comunicarle al rey sus posiciones según la composición de las Cortes.

“Las consultas deben ser reservadas”, recalca Torres del Moral: “¿Qué es eso de contar a todo el mundo lo que se le ha dicho o lo que ha dicho el rey?”. Y es que destaca que en todo este proceso debe primar la discrección, y también la confianza del rey en los portavoces parlamentarios; una confianza que se puede ver dañada si ese portavoz cuenta lo que se ha hablado a puerta cerrada con el Jefe del Estado.

Tampoco gustó a este experto en el funcionamiento de las monarquías parlamentarias el uso que desde parte del PSOE se hizo del “encargo” del rey a Pedro Sánchez: “Eso de ‘el rey me ha encargado’ no está bien dicho, eso es del siglo XIX y principios del XX, cuando el rey hacía gobiernos. El rey no tiene un candidato, propone a quien tiene posibilidades”.

No ir “con las alforjas vacías” a Zarzuela

En ese punto su crítica se extiende a que se permitiera a Pedro Sánchez estar cuatro semanas negociando los apoyos. “Un candidato no puede, no debe presentarse ante el rey con las alforjas vacías”, resume para pedir que los partidos lleven los pactos mucho más avanzados al llegar a la ronda de consultas.

Y es que uno de los consejos fijos de este catedrático es que el rey apueste sobre seguro: que proponga a un candidato que, si no tiene la mayoría absoluta asegurada, sí al menos que tenga una mayoría relativa que le pueda permitir salir elegido en segunda votación.

Ahora considera que se habrá aprendido de los errores de las rondas de consultas anteriores. Destaca también que “en 40 años no hay ni una sola línea escrita por constitucionalistas sobre la posibilidad de que no hubiera candidato, o que éste renunciara a ser propuesto”, lo que explicaría el desconcierto que provocó Rajoy cuando declinó el encargo y obligó a que el rey tomara la decisión de no proponerle, iniciar otra ronda de consultas y proponer a Pedro Sánchez.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·