Jueves 23/11/2017. Actualizado 01:00h

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Tribuna Libre

La legítima titularidad de la Corona en España

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Sería harto discutible que la herencia legitimista de la dinastía carlista recayese en la Casa de Parma.

A la vista del mensaje remitido por la Secretaría de S.A.R. el príncipe Sixto Enrique de Borbón Parma respecto a la legítima titularidad de la Corona de España, nuestro colaborador D. José Luis Sampedro Escolar, Numerario de la Real Academia matritense de Heráldica y Genealogía y Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, señala lo siguiente:

La titularidad de la Corona de España en la persona de Su Majestad el rey don Juan Carlos I trae su base jurídica de la Ley de Sucesión aprobada en 1947 por referéndum nacional y desarrollada en 1969 al efectuar el Jefe del Estado, Francisco Franco, su propuesta a las Cortes Españolas para designar Sucesor a título de rey a don Juan Carlos de Borbón y Borbón, que recibió el título de Príncipe de España con tratamiento de Alteza Real. En virtud de esa normativa, el 22 de diciembre de 1975 se culminó el proceso sucesorio, tras fallecer Francisco Franco, siendo proclamado Rey el mencionado don Juan Carlos I. Posteriormente, el referéndum de 1976 en el que se aprobó la Ley para la reforma política (con rango de Ley Fundamental), y el de 1978, en el que se aprobó la Constitución española actualmente vigente, viene a ratificar esta situación, particularmente la Constitución que proclama que don Juan Carlos es el legítimo sucesor de la Dinastía Histórica, si bien es verdad que la gestación de este párrafo induce a pensar que se trata meramente de un homenaje protocolario a la figura de don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, que había renunciado a su posición de Jefe de la Diinastía poco antes, concretamente el 14 de mayo de 1977, en vísperas de la celebración de las elecciones legislativas de aquel año que, sin haber sido convocadas como tales, se convirtieron en constituyentes.

Sería harto discutible que la herencia legitimista de la dinastía carlista recayese en la Casa de Parma, exisitendo otras líneas de mejor derecho genealógico que se mantuvieron fieles a los postulados de la Tradición, como los Dos Sicilias, si hacemos abstracción de que la solución del pleito dinástico vino, providencialmente, de la fusión de los derechos a la Corona de España en la persona de Alfonso XIII en 1936, al fallecer don Alfonso Carlos, por ser Alfonso XIII el primogénito legítimo de la rama siguiente, es decir, la del Infante don Francisco de Paula, seguida por su hijo don Francisco de Asís y por el hijo de éste, don Alfonso XII, padre del antes mencionado Alfonso XIII y éste, como es sabido, padre del Conde de Barcelona y abuelo de don Juan Carlos I.

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