Sábado 25/11/2017. Actualizado 01:00h

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Tribuna Libre

Abucheos a la Familia Real

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Los comportamientos sociales son difíciles de predecir, en la medida en que desconocemos los mecanismos exactos de la reflexión colectiva, los caminos que siguen las emociones y la pérdida de respeto a los tabúes, sin olvidar las modas circunstanciales y el efecto imitación o emulación.

El sábado, la reina asistió a un acto en el Auditorio Nacional de Música, un maratón sobre Beethoven, y se encontró con que un sector del público prorrumpía en sonoros silbidos e incluso en gritos de "¡Fuera, fuera!", con el argumento "Queremos música en las escuelas y en los conservatorios". Otra parte de los asistentes le aplaudían.

Una primera reflexión: ¿qué tiene que ver, en concreto, doña Sofía con esa reclamación tan precisa de la música en escuelas y conservatorios, para que ella sea el objetivo de las protestas? Me parece que muy poco. Pero le abuchearon.

Una segunda consideración: pocas personas existen en este país que se muestre más interesada en la promoción de la música, a todos los niveles, incluyendo escuelas y conservatorios, y trabajo para ello. ¿Entonces?

Me parece que, con el telón de fondo de la crisis del país, y del lógico descontento que provoca, y por supuesto en el recuerdo de asuntos como el caso Urdangarín, hemos inaugurado una nueva tendencia social consistente en emprenderla con los integrantes de la Familia Real allá donde aparezcan, incluso aunque no venga a cuento.

Evidentemente, el rey y sus hijos tendrán que pechar con ese problema y habrán de gestionarlo de la mejor manera posible. Va en el sueldo.

Lo que no creo que ocurra es que por su parte se produzca un recule, un renuncio, una marcha atrás y un esconderse. No va con la tradición de la familia.

Pongo un ejemplo. A raíz de algunos incidentes en Cataluña, como los silbidos en el Palau, hay quien ha pronosticado que los miembros de la Familia Real intentarán evitar en lo posible desplazamientos a esa tierra, a la espera de tiempos mejores. Pues bien, se ha programado una visita de los príncipes a Gerona que incluye un estancia de dos días allí. Sin pasos atrás.

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