Domingo 22/07/2018. Actualizado 01:00h

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Otras Casas Reales

La encontraron en su palacio privado de Suazilandia

La octava esposa del último rey polígamo de África se suicida por depresión

La reina Senteni Masango tomó una sobredosis letal de alrededor de 40 cápsulas de antidepresivos. Todo a raíz de que su marido no le dejase asistir al funeral de su hermana

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Senteni Masangó, una de las quince esposas del último rey polígamo de Áfrcia, se ha suicidido con antidepresivos. Sufría una profunda depresión y la semana pasada la corte real le prohibió asistir al funeral de su hermana. La reina fallecida será olvidada fácilmente en la monarquía swazi porque el rey tiene muchas otras esposas y en noviembre pasado se casó por última vez. Su padre llegó a tener 300 mujeres.


Senteni Masango, la octava mujer del rey polígamo de África Senteni Masango, la octava mujer del rey polígamo de África MC

Una de las 15 esposas del último monarca absoluto de África fue sepultada este domingo en el cementerio real de Ludzidzini, después de haberse suicidado. La reina Senteni Masango, de 37 años y octava esposa del rey Mswati III de Swazilandia, fue encontrada muerta en su palacio privado de Suazilandia (África). Su muerte ha sido una noticia "muy dolorosa", tal como dijo el jefe Lusendvo Fakudze. Incluso el rey Mswati III reconocía que "eran una pareja feliz", a pesar del desenlace. Conocida oficialmente como la “Inkhosikati” LaMasango, sufría de una profunda depresión y la semana pasada la corte real le prohibió asistir al funeral de su hermana, Nombuso Masango.

Un cortesano de alto rango dijo al diario británico The Times que las noticias de la muerte de la reina habían sido “muy repentinas y hubo una gran conmoción” y que la corte “todavía estaba esperando noticias de los médicos forenses sobre lo que podría haberlo causado”. Se asegura que la esposa del rey -madre de dos niñas- tomó una sobredosis letal de aproximadamente 40 cápsulas de amitriptilina, que se usan ampliamente para bloquear el dolor crónico de algunas afecciones reumáticas y para tratar la depresión y los trastornos relacionados.

LaMasango, sin embargo, no fue bien recibida en una corte donde las reinas consortes no tienen poder, influencia ni importancia más allá de dar a luz a los hijos del rey, símbolo de la fertilidad del reino. La joven fue criticada tras su elección por su récord de ausentismo escolar, malas calificaciones y su actitud rebelde, aunque con los años llegó a ser reconocida como una talentosa pintora que con frecuencia subastaba sus pinturas para recaudar fondos para grupos de caridad locales en Swazilandia, uno de los países más pobre de África.

Sin embargo, se trata de una monarquía absolutista, donde no se permite la más mínima crítica hacia el rey y su familia. Cuando el periodista swazi Bheki Makhubu reveló las deficiencias educativas de la nueva esposa del rey, fue arrestado por la Real Policía de Swazilandia bajo la acusación de de “difamación criminal”. Posteriormente el periodista fue despedido del Times of Swaziland “insubordinación grosera” tras negarse a disculparse por publicar la historia de la reina LaMasango.

La reina fallecida será olvidada muy fácilmente en la monarquía swazi porque el rey tiene muchas otras esposas y en noviembre pasado se casó por última vez. Su padre llegó a tener 300 mujeres. Pero hay quienes aseguran que en el harén de Mswati III reina el caos desde que dos esposas reales, Putsoana LaHwala y Delisa LaMagwaza, se escaparan del palacio, abandonando incluso a sus hijos.

La primera de ella huyó en 2004 a Londres y causó un gran revuelo cuando surgieron los detalles de su relación con un ciudadano swazi de 23 años. LaHwala, en tanto, huyó para esconderse en Johannesburgo. La corte la culpaba de asistir a fiestas sin la aprobación de la familia real, donde la reina madre, LaNtombie, tiene un gran poder. De otra de las reinas, acusada de mantener relaciones sexuales con un exministro, se perdió el rastro hace años.

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