Sábado 25/11/2017. Actualizado 01:00h

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Mónaco

Los jóvenes de la Familia Real de Mónaco protagonizaron el tradicional Baile de la Rosa

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El príncipe Alberto fue el encargado de presidir la celebración, y lo hizo en compañía de su novia, Charlene Wittstock. Beatrice Borromeo, novia de Pierre Casiraghi, acuíó por primera vez a esta cita. Tras el homenaje rendido el año pasado a la Movida Madrileña, este año la fiesta estuvo dedicada al Rock & Roll.

 

FOTOGRAFÍA: IPAPRESS

Un año más y con la llegada de la primavera, Mónaco se ha llenado de glamour para celebrar su gala más emblemática. El Baile de la Rosa volvió a reunir a la alta sociedad monegasca en la Sala de las Estrellas del Sporting Club de Montecarlo. Es una tradición que viene realizándose desde 1964, por expreso deseo de la difunta princesa Grace de Mónaco.

Este año el tema del Baile era el Rock & Roll, en forma de merecido homenaje al veterano Chuck Berry. Junto al príncipe Alberto, estuvo su hermana mayor, la princesa Carolina. Carlota y Pierre Casiraghi, hijos de esta última, encabezaron la lista de los jóvenes invitados. Pierre acudió del brazo de su novia, Beatrice Borromeo, con quien lleva saliendo casi un año. Se trata de la primera aparición en público de la joven junto a los miembros de la Familia Real de Mónaco.

El decorado tenía claras reminiscencia rockeras. Paneles luminosos, telones pintados emulando chapas oxidadas, manteles de tela vaquera y paredes de cemento predominaron entre los invitados. Hasta el ramo de Carolina llevaba impreso su sello rockero. Las flores que portaba se disponían dentro de un casco de moto. Los invitados fueron recibidos en un ambiente de 'garaje', que contrastaba con sus elegantes vestidos elegidos para una noche inolvidable. Chuck Berry fue el invitado más especial. Compartió escenario con los miembros de algunos grupos de la nueva generación, como The Pipettes, Sheraff, o Nameless.

Tampoco faltó al baile el diseñador Karl Lagerfeld vestido con un traje negro y camisa blanca, como nos tiene acostumbrados, charló animadamente con la princesa Carolina y su hija, Carlota. Tras la cena, el príncipe Alberto, Charlene, que lució un peinado rockero, Carolina, Carlota y Pierre se reunieron en la pista de baile y bailaron y disfrutaron de la primera fiesta de la temporada. Los fondos recaudados serán donados a la Fundación Princesa Grace, cuya tarea principal es la de ayudar a niños hospitalizados.

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