Lunes 23/10/2017. Actualizado 01:00h

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España

Es un experto catador de vinos

El viaje discreto del rey Juan Carlos a una bodega francesa

Se desplazó la semana pasada a Saint-Emilion, cerca de Burdeos, invitado por un empresario de Hong Kong

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Juan Carlos I está aprovechando que tiene menos compromisos oficiales desde que abdicó la Corona en su hijo Felipe para hacer viajes de carácter privado y no oficial. Algunos de estas visitas son para verse con viejos amigos y conocidos, tanto en España como en el extranjero.

El propietario de las bodegas, Peter Kwok (a la izquierda), el rey Juan Carlos y Hao Ping, presidente de la conferencia de la Unesco (Foto: Stéphane Klein, Sud Ouest). El propietario de las bodegas, Peter Kwok (a la izquierda), el rey Juan Carlos y Hao Ping, presidente de la conferencia de la Unesco (Foto: Stéphane Klein, Sud Ouest).

La agenda privada de don Juan Carlos en este tiempo se ha visto salpicada de algunos viajes que han acabado trascendiendo, cuando por ejemplo los comensales de algún restaurante han subido fotos a las redes sociales con el rey al encontrárselo comiendo o cenando en la mesa de al lado.

Monarquía Confidencial ha podido conocer un reciente viaje privado del rey Juan Carlos del que se conoce poco en España. Se produjo el miércoles 14 de octubre y el destino fue Francia: concretamente, la localidad de Saint-Émilion, en el suroeste del país, a 45 kilómetros de Burdeos.

El padre de Felipe VI había sido invitado a las bodegas Château Tour Saint-Christophe, según relata el diario regional Sud Ouest. Según explica este periódico, el rey es amigo del propietario de estas bodegas y los viñedos que la rodean. Se trata de Peter Kwok, un empresario y banquero de Hong Kong que mantiene amistad con el rey: de hecho, don Juan Carlos se ha alojado en alguno de sus hoteles en China.

El rey llegó el miércoles por la noche a las bodegas apoyado en un bastón y con un asistente y un par de escoltas. El anfitrión le ofreció una cena a la que invitó a bodegueros de la región, empresarios de la ciudad y también estuvo presente Hao Ping, presidente de la conferencia de la Unesco.

A Peter Kwok se le pudo ver visiblemente emocionado por haber conseguido que el rey emérito de España hubiera aceptado su invitación para visitar las bodegas. Tomó la palabra en la cena para explicar cómo había puesto en marcha esas bodegas y para agradecer al rey su visita.

Por su parte, Juan Carlos I se dirigió en francés a los asistentes a la cena. Entre otras cosas, señaló que había encontrado muy bonito el pueblo de Saint-Émilion, que nunca antes había visitado.

Hay que destacar que el rey no es un principiante en el mundo de los vinos. Al contrario, es un experto catador de caldos y gusta mucho de visitar bodegas. Uno de sus vinos preferidos es el Carmelo Rodero Reserva, un Ribera del Duero.

El diario Sud Ouest cuenta que, tras la cena en las bodegas Château Tour Saint-Christophe, don Juan Carlos pasó la noche en un hotel de esta localidad de la región de la Gironda, en el departamento de Aquitania. El jueves regresó a Madrid, no sin antes hacer una pequeña parada en el viñedo Petrus, en la zona vinícola de Pomerol, a escasos kilómetros de la anterior finca.

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