Lunes 18/06/2018. Actualizado 09:00h

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España

Fue nombrado por Pedro Sánchez minutos antes del festejo

El ministro Màxim Huerta, antitaurino declarado, se libra de acompañar a Juan Carlos I a Las Ventas

El escritor ha vertido duras críticas contra la Fiesta Nacional. Es habitual la presencia del titular de Cultura en la corrida de la Beneficencia

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El rey emérito presidió este miércoles la corrida de la Beneficencia desde el palco de la plaza de toros de Las Ventas. Don Juan Carlos estuvo acompañado de su hija, la infanta Elena; su hermana, doña Pilar de Borbón; y Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid. Es la primera vez en este año que el padre de Felipe VI acude a un festejo en Las Ventas.

Juan Carlos I saluda desde la barrera de preferente de la plaza de Las Ventas. Juan Carlos I saluda desde la barrera de preferente de la plaza de Las Ventas.

En una tarde donde se preveían intensas lluvias, el tiempo al final respetó la plaza de toros de Las Ventas. Juan Carlos I llegó puntual al festejo, a las 19:00h en punto. Fue recibido con gritos de “¡Viva el rey!” y segundos después sonó el himno de España.

Presidiendo la corrida desde el Palco Real, el rey emérito estuvo acompañado de su hija, la infanta Elena; su hermana, Doña Pilar de Borbón; y Ángel Garrido, presidente de la Comunidad de Madrid.

Es la primavera vez en lo que va de año que el rey emérito, gran aficionado de la fiesta taurina, acude a Las Ventas. A pocos días de acabar la Feria de San Isidro, don Juan Carlos aún no había pisado la plaza de toros.

El gran ausente de estas fiestas ha sido, sin duda, Felipe VI. El rey presidió la corrida de la Beneficencia por primera vez, desde su proclamación, el año pasado. Un hecho que demuestra que no disfruta de este festejo tanto como su padre.

En los últimos años, y hasta su abdicación en 2014, Juan Carlos I ha sido quien ha acudido a la corrida de la Beneficencia en el coso madrileño que, desde tiempos de Felipe II, supone una representación de la estrecha relación entre el toreo y la Casa Real. En 2015 y 2016 fue la infanta Elena quien abrió este día el Palco Real en representación de la Corona.

Gestos de una familia real aficionada 

Antonio Ferrera, Miguel Ángel Perera y Ginés Marín, fueron los toreros encargados de dar lidia y muerte a un encierro presenciado por más de 23.000 espectadores. Los tres le brindaron uno de sus toros al rey emérito, momento en el que el monarca se levantaba como gesto de agradecimiento. 

Desde el Palco Real se observaba a un rey aficionado y con muy buen aspecto acompañado de dos infantas. Una imagen histórica. Los tres se mostraron muy atentos al espectáculo y a la vez muy habladores. No dejaron en ningún momento de comentar la corrida entre ellos.

La que estuvo pendiente de cada movimiento fue la infanta Elena. La primera hija del rey Juan Carlos, la mayor aficionada de la familia real, estaba muy emocionada con el festejo.

Cuando Ginés Marín, tercer torero de la corrida y el más joven, le brindó el toro al rey lanzándole la montera, doña Elena se levantó y le sacó un pañuelo blanco al presidente de Las Ventas pidiéndole la oreja para el matador gaditano. Y se la concedieron. 

Màxim Huerta: un ministro de Cultura “antitaurino”

El gobierno de Pedro Sánchez acabó de nombrarse minutos antes de que comenzase la corrida de la Beneficencia. El nuevo presidente se reunió con Felipe VI dos horas antes del festejo taurino para comunicarle los ministros que formarán parte de su gobierno. Pero el nombre del nuevo ministro de Cultura aún estaba en el aire a esas horas de la tarde. 

A pocos minutos de empezar la corrida, los medios de comunicación lanzan una noticia de última hora: Màxim Huerta, nuevo ministro de Cultura. La presencia del titular de Cultura es habitual en la corrida de la Beneficencia. Por lo que, que se le nombrara el mismo día del festejo, es una casualidad que puede dar mucho de qué hablar.

Conforme iban pasando los minutos tras su nombramiento, su nombre arrasaba en los medios de comunicación y redes sociales. Y es que el que será el ministro de Cultura a partir de ahora, se ha convertido en la gran sorpresa entre los nombramientos de Sánchez. 

Màxim Huerta se declara antitaurino. Y, además, odia el deporte. Así lo delatan varios tuits que ha ido publicando a lo largo de los últimos años: “No le pillo el punto a la mezcla entre la diversión y la muerte fusionadas en una coctelera que agita el embrujo de la fiesta popular”. “Menos deporte creo que hago todo”. “Desconozco el mundo del deporte, pero lo imagino. Mi respeto”. “También digo no al Toro de La Vega”.

Parece que nunca pensó que fuera ministro, y menos de Cultura. A partir de ahora muchos amantes del mundo taurino van a estar muy atentos no se le ocurra prohibir los toros, más allá de otras cosas que "toque prohibir".

Expectantes de lo que pueda pasar de aquí a un año con el futuro de esta fiesta nacional, sólo hay una cosa clara: si sigue al frente de este ministerio tendrá que asistir a la corrida de la Beneficencia.

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