Sábado 23/09/2017. Actualizado 01:00h

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Reino Unido

Isabel II: "¿Pero quien es el que grita?"

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Y el que gritaba era... Berlusconi. El primer ministro italiano también consiguió protagonizar una de las anécdotas de la reciente cumbre del G-20, cuando sobresaltó a la reina Isabel II de Inglaterra, al llamar a gritos al presidente estadounidense, Barack Obama, tras la fotografía de familia realizada en el Palacio de Buckingham Palace. Su "¡Mister Obamaaaaaaa!" dejó visiblemente perpleja a Isabel II, quien se giró, miró hacia las filas de atrás, levantó el brazo del que no le colgaba el bolso oscuro y dijo "¿pero quién es?" entre las risas de todos los miembros del G-20.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, volvió a acaparar la atención de fotógrafos y cámaras al ausentarse, por una misteriosa llamada de móvil, de parte de la ceremonia conmemorativa del 60 aniversario de la OTAN, organizada segundo a segundo por el protocolo francés y alemán. ¿Con quién habla Berlusconi?. Muchos de los jefes de Estado y de Gobierno y, sobre todo, la canciller alemana, Angela Merkel, se hicieron esta pregunta mientras observaban al mandatario italiano pasearse arriba y abajo por la orilla del Rhin.

Merkel era la encargada de recibir en Kehl, en la orilla alemana del río, a todos los mandatarios aliados que después cruzarían el puente que une Alemania con Estrasburgo. Pero al bajarse del coche, Berlusconi no llegó ni a saludarla, pues ya estaba pegado a su teléfono. Le hizo un gesto desde lejos, y Merkel le indicó, también con gestos, que no se preocupara, pero pasó un cuarto de hora, llegó el resto de jefes de Estado y de Gobierno y la alemana se cansó de esperar.

Berlusconi seguía atendiendo su misteriosa llamada y paseándose a lo largo de la orilla cuando los veintisiete líderes restantes comenzaban a cruzar la pasarela para encontrarse a mitad del puente con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Era allí donde estaba prevista la primera y simbólica foto de familia, a la que no llegó el primer ministro italiano. Después sí pudo sumarse a la segunda foto oficial, ya en Estrasburgo, poco antes de que comenzara el plenario del Consejo del Atlántico Norte. Y después vino lo de los gritos... ¡Hay quien de más espectáculo!

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