Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

Reino Unido

El príncipe Carlos de Inglaterra expresará su opinión cuando sea Rey y romperá la británica convención del "soberano silencioso"

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

En un extenso artículo para la edición dominical del rotativo británico "The Sunday Times", el amigo y biógrafo del heredero al trono del Reino Unido, Jonathan Dimbleby, revela que hay personas dentro del círculo real que se plantean una redefinición del papel del monarca. Ésta, que significaría un cambio constitucional, permitiría al futuro rey Carlos III "hablar sobre asuntos de importancia nacional e internacional de una manera que en este momento es impensable".La introducción de cambios, que requeriría la aprobación del Gobierno y los partidos, sería para incrementar las funciones del monarca más allá de las actuales, que se ciñen a la representación ceremonial y a una reunión semanal con el primer ministro.

 

FOTOGRAFÍA: IPAPRESS

El príncipe Carlos, conocido por su tendencia a opinar sobre asuntos polémicos, está dispuesto a seguir esa línea de actuación cuando herede el trono del Reino Unido de su madre, la reina Isabel II, según afirmó este domingo en "The Sunday Times" su amigo y biógrafo Jonathan Dimbleby. En un extenso artículo, el conocido periodista revela que, aunque no es aún un tema de debate formal o público, hay personas dentro del círculo real que se plantean una redefinición del papel del monarca para el siglo XXI. Esta redefinición, que significaría un cambio constitucional, permitiría al futuro rey Carlos III "hablar sobre asuntos de importancia nacional e internacional de una manera que en este momento es impensable", escribe Dimbleby. Aunque Carlos no se ha pronunciado claramente sobre el asunto, sí ha revelado a sus íntimos que le gustaría que su rol "evolucionara", para que, una vez que herede el trono, pueda aplicar su experiencia y conocimientos y su habilidad para unir a las personas en pro del interés nacional, según el periodista. La introducción de posibles cambios constitucionales, que requeriría la aprobación del Gobierno y los partidos, sería para incrementar las funciones del monarca más allá de las actuales, que se ciñen a la representación ceremonial y a una reunión semanal con el primer ministro. "Romper esta convención -aunque sea de forma cauta-, representaría un cambio sísmico en el papel del soberano", afirma el autor.