No es ninguna novedad. En alguna ocasión, durante la estancia de la infanta Leonor en algún parque jugando o, incluso, cuando llegaba a las regatas de verano en Palma de Mallorca había siempre algunos curiosos que grababan las imágenes en video. Algo que siempre puede ocurrir cuando uno está en plena calle. Y aunque doña Letizia tiene tablas para improvisar -recordemos su intervención en los Juegos de Pekín cuando entrevistaron a los Príncipes los chicos de Gomaespuma, no tiene que ocurrir lo mismo con su hija.
Quizá por eso, cuando decidió matricular a la infanta Leonor en Nuestra Señora de Rosales manifestó a la dirección su preocupación por las fotogafías y grabaciones en video que se podían hacer durante su estancia en las aulas o en el recreo. Y aunque fue advertida de que en el colegio ya se habían tomado medidas para impedir el uso de los móviles en clase, doña Letizia pidió que se restringiera su uso también en todo el recinto del colegio.
Se trataba de evitar cualquier imagen o película sobre su hija que, posteriormente, pudiera ser divulgada por algún medio. Al respecto, doña Leticia ya alertó a los escoltas en este sentido pero, evidentemente, ellos no pueden evitar que un niño o niña 'juegue' con su móvil en el patio, en la clase de gimnasia, o en alguna otra cicunstancia más comprometida.
Los padres de los niños que comparten aula con doña Leonor están ya advertidos, pero doña Letizia ha tomado medidas complementarias. En Los Rosales estudian también adolescentes y doña Letizia no quiere encontrarse con un video de su hija colgado en You Tube. Todo para salvaguardar la vida privada de Leonor.