El príncipe heredero Alois de Liechtenstein ha declarado en Vaduz, con ocasión de la fiesta nacional del principado que se celebra el 15 de agosto, que ha llegado el momento de fundar sobre nuevas bases la colaboración internacional entre el sistema judicial y la gestión en el campo fiscal.
Entiende que se debe proponer una cooperación conjunta a todos los Estados que estén dispuestos a encontrar soluciones razonables en el ámbito de una futura colaboración equitativa y constructiva. Se deben encontrar modos de evitar la doble imposición, problema que acarrea una lógica y legítima preocupación, en el marco de una cooperación más general en el campo fiscal.
Suscribiendo el acuerdo antifraude, Liechtenstein se unirá al resto de Europa en el denominador común de cooperación en cuestiones fiscales, asunto sobre el que su país ha estado aportando hasta ahora su contribución para el éxito de las negociaciones. Tanto la industria como las instituciones financieras se han situado en una posición fuerte, habiendo ya dominado en el pasado coyunturas desfavorables y cambios estructurales. Los cambios abren siempre nuevas posibilidades. En el caso de la cooperación en el terreno fiscal esas posibilidades podrían residir especialmente en la oferta de prestaciones onshore.
Los pronósticos prevén en los años venideros un gran crecimiento de fundaciones de interés general, de seguros, y de fondos de inversión y jubilación, y su distribución será facilitada si Liechtenstein se alinea en Europa en el terreno de la cooperación en material fiscal. A pesar de esta cooperación, Liechtenstein podrá aún en el futuro desmarcarse bastante de otras plazas financieras, ya que, mientras un buen número de Estados introducen el llamado “ciudadano transparente”, Liechtenstein –ha afirmado el príncipe- mantiene una cultura de protección de la vida privada que va mucho más allá del secreto bancario en cuestiones fiscales. Se sustenta en una percepción particular del Estado y en una profunda relación de confianza entre éste y sus ciudadanos. “Nuestro Estado está al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio de nuestro Estado”, declaró.
Amadeo-Martín Rey y Cabieses