El príncipe Vincenz de Liechtenstein falleció el pasado 13 de enero de un súbito ataque cardiaco en un castillo austriaco de Waldstein. Enfermo de gripe a causa de una epidemia reciente en Austria, su salud empeoró drásticamente al asistir en Viena dos días antes al entierro en la Iglesia de los Capuchinos de su tío el archiduque Carlos Luis de Austria, a quien se sentía particularmente unido. Nacido en la ciudad de Graz el 30 de julio de 1950, Vincenz de Liechtenstein era hijo del príncipe Enrique y de su esposa la archiduquesa Isabel de Austria, hija a su vez del último emperador, Carlos I de Austria-Hungría, y de su esposa la princesa Zita de Parma.
Dedicado a la política durante muchos años y poseedor de la prestigiosa Orden Austriaca del Toisón de Oro, Vincenz de Liechtenstein siempre estuvo estrechamente unido a su tío el archiduque Otto de Austria, cuya política Pan Europea apoyó firmemente desde su escaño en el parlamento austriaco como miembro del partido conservador ÖVP, escaño que abandonó en 2006. Miembro del consejo nacional del Movimiento para la Unión Pan Europea, el príncipe también estuvo vinculado a los numerosos negocios financieros de la familia principesca de Liechtenstein y fue presidente del Consejo Asesor de la Imadec University.
Casado en primeras nupcias en 1981 con la francesa Hélène de Cossé-Brissac, hija de los duques de Brissac, de quien se divorció posteriormente, con ella es padre de las princesas Adelheid y Hedwig. Contrajo segundas nupcias con Roberta Maneri-Valera y en 2006 anunció con particular alegría el compromiso de su hija Hedwig con el conde francés Olivier de Quelén. Su muerte ha sido particularmente sentida tanto en Austria como en Liechtenstein, así como en el seno de su familia.
Ricardo Mateos Sáenz de Medrano