La aprobación por parte del Consejo de Ministros de esta disposición supone la renovación del decreto firmado en 1988. Dichas reformas no desnaturalizan los derechos ni deberes que poseía la Casa Real.
Entre los cambios introducidos estos años se encuentra la creación hace quince años de la secretaría del Príncipe de Asturias, encargada de programar los actos en representación de la Casa Real. En 1996 este departamento se integró en la Secretaría General del Estado el Servicio de Seguridad.
Además, hace tres años se creó el cargo de Interventor, directamente dependiente del Jefe de la Casa. En el Real Decreto aprobado este viernes se incorpora un soporte normativo a las tareas de control de orden económico que viene realizando desde entonces, precisando técnicamente las que desempeñan las autoridades de la Casa en este ámbito (Jefe de la Casa y Secretario General).