La manzana de la discordia es un retrato del infante don Diego niño, original del artista español Alonso Sánchez Coello, pintor de cámara del rey Felipe II. Hace tres años, el Príncipe de Liechtenstein compró el cuadro, que pertenecía a la colección del británico lord Northbrook, por mediación del conocido galerista londinense Simon Dickinson.
Las autoridades británicas aplazaron, sin embargo, la concesión de una licencia de exportación, dada la importancia de la obra, hasta ver si alguien ofrecía los dos millones de libras (2,2 millones de euros, 3,2 millones de dólares) en que se estimó su valor. Posteriormente, el Servicio de Aduanas lanzó una investigación criminal sobre la exportación de un grupo de nueve pinturas de la colección de lord Northbrook vendidas al Príncipe, y decidió mientras tanto confiscar el Sánchez Coello, que no había salido aún del país.
Tras las protestas del Príncipe, al que se considera inocente en todo este asunto, las autoridades británicas levantaron el embargo sobre el cuadro y lo entregaron al representante de Hans-Adam en Londres, pese a lo cual la pintura no puede aún exportarse a Liechtenstein o Austria, como desea su nuevo propietario.
Hans-Adam II no ha aceptado el llamado "government indemnity scheme", un contrato equivalente a un seguro no comercial que ofrece el Gobierno británico para garantizar exposiciones como la proyectada por la Royal Academy. Según su representante, Johann Kräftner, del Museo Liechtenstein, de Viena, el Príncipe de Liechtenstein no podía aceptar "el contrato de un Estado que confiscó una de sus pinturas".
El ministro de Cultura, Bren Bradshaw, declaró al periódico especializado "The Art Newspaper" que hay que esperar a que acabe el "proceso legal" y se complete la investigación del servicio de Aduanas. Incluso una vez resueltos los temas legales, la licencia de exportación podría demorarse una vez más mientras se trata de encontrar a un comprador británico que pague el precio que pagó el Príncipe, lo que permitiría que la obra se quedase finalmente en este país.
La National Gallery de Londres está al parecer interesada en el Sánchez Coello y confía en obtener la necesaria financiación. Sorprendentemente a comienzos de diciembre se supo que el Príncipe había decidido revender el cuadro precisamente a la pinacoteca londinense por una cantidad de en torno a los 2 millones de libras, que es la cantidad en la que se valoró el cuadro en la solicitud de permiso de exportación.
El director de la Royal Academy of Arts, Charles Saumarez Smith, ha expresado mientras tanto su irritación por el hecho de que las autoridades británicas no hayan encontrado una solución, lo cual obligará a la institución que encabeza a llenar el hueco que se ha producido en su programa de exposiciones.