Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

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Una exposición en el Palacio Strozzi de Florencia recuerda a Catalina y María de Medici, parientes lejanas y regentes de Francia durante el Renacimiento

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El eje central de la muestra, titulada "Catalina y María de Medici: mujeres al poder", que permanecerá abierta hasta el 8 de febrero, son 15 tapices de unos cinco metros de altura encargados en 1560, el año siguiente a la muerte de Enrique II y primero de la regencia de Catalina, para mostrar el luto de ésta por su marido, pero también el acceso al poder de las mujeres. La exposición incluye también varios cuadros procedentes de la Galería de los Uffizi, en Florencia, y de otros museos del mundo, así como esculturas, joyas y objetos decorativos y de uso cotidiano.

 

FOTOGRAFÍA: Retrato de María de Medici

Una amplia colección de tapices, esculturas, cuadros y objetos decorativos expuestos desde ayer en el Palazzo Strozzi de Florencia recuerdan a las dos mujeres de la familia Medici que ocuparon el trono de Francia, Catalina y María, ambas como consortes y también como regentes a la muerte de sus esposos. Parientes lejanas, ya que provenían de ramas diversas de la familia, Catalina y María se casaron con Enrique II y Enrique IV (siglo XVI), respectivamente, y trasladaron a la corte francesa el gusto por la moda, el lujo y las artes. Sin embargo, no se limitaron a exportar el refinamiento cultural del Renacimiento florentino, pues no dudaron en emplear todos los medios a su disposición para alcanzar el poder y mantenerse en él a la muerte de sus maridos. En el caso de Catalina, además, su objetivo fue reafirmar a los Medici en el trono francés, ya que permitió que Enrique IV repudiara a su propia hija Margarita en favor de su pariente lejana María. El eje central de la exposición, titulada "Catalina y María de Medici: mujeres al poder", que permanecerá abierta hasta el 8 de febrero, son 15 tapices de unos cinco metros de altura encargados en 1560, el año siguiente a la muerte de Enrique II y primero de la regencia de Catalina, para mostrar el luto de ésta por su marido, pero también el acceso al poder de las mujeres. Los tapices, no obstante, se fabricaron finalmente más de 40 años más tarde, durante el reinado de Enrique IV, que murió poco después y dejó el trono en herencia a María, una situación análoga a la que supuso el encargo de la obra 40 años antes: una reina Medici que llora a su marido y toma el mando del reino. La exposición incluye también varios cuadros procedentes de la Galería de los Uffizi, en Florencia, y de otros museos del mundo, así como esculturas, joyas y objetos decorativos y de uso cotidiano que reflejan rasgos de la personalidad de las reinas, como la afición a la astrología de María de Medici.