Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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Insultar al rey, un atrevimiento que puede comportar hasta 15 años de prisión, vuelve utilizarse en Tailandia como arma política

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Los casos de lesa majestad aumentan en el país asiático a medida que se recrudecen las tensiones entre conservadores y populistas por hacerse con el poder. Según "The Wall Street Journal", la mayoría de los súbditos de Bhumibol Adulyadej, que dice no necesitar ninguna ley para su protección, reverencian su figura y hasta portan imágenes suyas en talismanes porque piensan que les da buena suerte. Los políticos, sin embargo, utilizan una norma centenaria en defensa del monarca para castigar a sus enemigos.

El crimen de insultar a un monarca, un retroceso a una era pasada de régimen absolutista, vuelve a aparecer en Tailandia, según informa "The Wall Street Journal" a través de su página web. Y parece mentira, dado que la mayoría de los tailandeses reverencian a su rey de 80 años, Bhumibol Adulyadej, e incluso algunos lo ven más como un ser divino y llevan su imagen en talismanes y dentro del coche para que les traiga buena suerte.

La ley contra la ofensa de la monarquía en Tailandia es extremadamente rígida, por lo que, según este mismo medio de comunicación "parece hasta superflua". El mismo rey Bhumibol ha declarado que no la necesita y que tampoco presentaría ningún cargo contra ninguno de sus súbditos en caso de que alguno de ellos la incumpliese. Los políticos, sin embargo, se muestran menos condescendientes, y mantienen viva la ley de más de un centenar de años para castigar a sus enemigos, que ahora aprovechan su debilidad para implantar en el país un período de confusión política.

"Es la última arma contra la sociedad tailandesa", lamenta Jakrapob Penkair, un antiguo ministro del Gobierno, de 40 años de edad, que ahora trata de salir de prisión después de que los rivales le acusaran de calumniar a la monarquía, una táctica que ha ido aumentando de forma paulatina.

Muchos países europeos optaron por endurecer las leyes relacionadas con la lesa majestad (ofensas contra la dignidad de los monarcas) hasta que la democracia se extendió por el mundo en el siglo XX. Este tipo de normas siguen perviviendo en países como Holanda o España, pero rararamente se utilizan. Tailandia, contagiada por el resto de las naciones, empezó a tomar nota y suavizó su comportamiento con aquellos que se oponían al rey. Todo ha vuelto a cambiar, ahora que en Tailandia los conservadores y populistas se enfrentan por el poder. Algunos críticos recalcan que este tipo de actos no ayudan a fortalecer la ya de por sí frágil democracia tailandesa.