Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Fallece el cardenal Innocenti, ex nuncio en España y gran prior emérito de la Sagrada y Militar Orden Constantiniana de San Jorge

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El pasado día 6 de septiembre falleció a los 93 años en Roma el que fuera Nuncio de Su Santidad en España Antonio Innocenti quien en la fotografía aparece acompañado del entonces embajador español en el Vaticano, Carlos Abella. Este cardenal marcó un punto y aparte en el devenir de la Iglesia en España después de la Transición. El Papa Benedicto XVI envió un telegrama a la hermana del purpurado en el que destacó “el testimonio de fervoroso celo sacerdotal y de fidelidad al Evangelio” del prelado.

FOTOGRAFÍA: A.R.

Nacido en la localidad italiana de Poppi, diócesis de Fiesole, provincia de Arezzo, el 23 de agosto de 1915, Antonio Innocenti ingresó en aquel seminario siendo ordenado en Florencia el 17 de julio de 1938. Trabajó pastoralmente desde ese año como capellán en Castelnuovo dei Sabbioni, en la zona minera de Valdarno, Toscana. Prosiguió sus estudios en Roma, en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde se doctoró en Derecho Canónico, y después en la Pontificia Universidad Lateranense en Teología. Al inicio de la Segunda Guerra Mundial regresó a Fiesole, donde ejerció su ministerio hasta 1948. Se transfirió a Tosi donde trabajó gracias a sus conocimientos lingüísticos en ayudar a judíos y otras víctimas de la ocupación nazi, salvándoles de la deportación. Fue por ello dos veces convicto y llevado ante el pelotón de fusilamiento pero también liberado en el último momento.

Continuó sus estudios en Roma desde 1948 en la Pontificia Academia Eclesiástica. Llamado por Pío XII, ingresó en 1950 en el cuerpo diplomático de la Santa Sede. Su primer destino fue como secretario de la delegación apostólica en Leopoldville con jurisdicción sobre el Congo Belga y Ruanda-Burundi durante 3 años. Fue auditor de la nunciatura en Suiza de 1953 a 1960, Entre 1960 y 1961 sirvió en la nunciatura de los Países Bajos, y en la nunciatura de Egipto, Siria y Jerusalén, de 1961 a 1962. Estuvo en Bélgica de 1962 a 1964 y representó a la Santa Sede en su adhesión al Consejo de Europa en Estrasburgo.

Pablo VI le nombró arzobispo titular de Eclano y le hizo nuncio en Paraguay, el 15 de diciembre de 1967. Fue consagrado obispo en Florencia el 18 de febrero de 1968 por el cardenal Amleto Giovanni Cicognani. El 26 de febrero de 1973 fue nombrado Secretario de la Congregación de Disciplina de los Sacramentos. l 4 de octubre de 1980 deja ese cargo al ser nombrado nuncio apostólico en España.

El 25 de mayo de 1985 fue elevado al cardenalato por Juan Pablo II. Se le nombró prefecto de la Congregación para el Clero el 9 de enero de 1986 y presidente de la Pontificia Comisión para la Conservación del Patrimonio Artístico e Histórico de la Iglesia el 8 de octubre de 1988. Renunció a estos dos últimos cargos el 1 de julio de 1991, fecha en la que fue nombrado presidente de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, creada para facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades y religiosos y religiosas, ligados a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre.

Fue además gran prior de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, de la que era baylío gran cruz de justicia condecorado con el collar, y cuyo gran maestre es S.A.R. el Infante don Carlos, duque de Calabria. Como tal presidió muchas ceremonias en la neobizantina Basílica de Santa Croce al Flaminio, dedicada por Benedicto XV e iglesia propia de la Orden en Roma. Al morir en la Ciudad Eterna el 6 de septiembre de 2008 era presidente emérito de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei” y gran prior emérito de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.

Con su fallecimiento el Colegio Cardenalicio queda compuesto por 193 purpurados de los cuales 116 son electores y 77 no electores por haber cumplido los ochenta años. El Papa envió un telegrama de pésame a la hermana del purpurado, Maria Antonieta Baggiani. donde destacó “el testimonio de fervoroso celo sacerdotal y de fidelidad al Evangelio” del cardenal durante su largo servicio a la Iglesia. La Santa Misa por su eterno descanso ha sido presidida el 10 de septiembre en la basílica vaticana por el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio. Al final de la celebración eucarística, el Santo Padre dirigió unas palabras a los presentes.

Amadeo-Martín Rey y Cabieses