Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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Las pruebas de ADN confirman la autenticidad de los restos del último zar de Rusia y su familia

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"Analizamos el ADN recogido de fragmentos de huesos, los comparamos con el código genético de los familiares de Nicolás II y llegamos a la conclusión de que la similitud es del 100%", aseguró Michael Coble, jefe del departamento de investigación del Laboratorio de Reconocimiento por ADN. La jefa de la Casa Real Rusa, la Gran Duquesa María Románova, residente en España, expresó en octubre sus reservas sobre la autenticidad de esos restos, al igual que la Iglesia Ortodoxa Rusa. Los restos atribuidos al zar, su esposa y tres de los hijos fueron exhumados en 1991 y, en agosto de 2007, arqueólogos rusos hallaron lo que quedaba del zarévich Alexéi y la gran princesa María, que fueron enterrados en otro lugar para que nadie vinculara esos restos con los de la Familia Real.

Las pruebas de ADN han confirmado la autenticidad de los restos del último zar ruso, Nicolás II, y su familia, hallados en 1979 y sepultados en 1998, anunciaron ayer expertos estadounidenses. "Analizamos el ADN recogido de fragmentos de huesos, los comparamos con el código genético de los familiares de Nicolás II y llegamos a la conclusión de que la similitud es del 100%", aseguró Michael Coble, jefe del departamento de investigación del Laboratorio de Reconocimiento por ADN, según las agencias rusas. Coble, que hizo estas afirmaciones durante una conferencia científica en Yekaterimburgo (Urales), añadió que los resultados de la investigación, que "superaron todas las expectativas creadas", ya han sido "entregados a los colegas rusos. La jefa de la Casa Real Rusa, la Gran Duquesa María Románova, residente en España, expresó en octubre sus reservas sobre la autenticidad de esos restos, al igual que la Iglesia Ortodoxa Rusa. Según los historiadores, Nicolás II y su familia fueron vilmente fusilados por los bolcheviques en Yekaterimburgo, en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918. Seguidamente, los bolcheviques decidieron enterrar por separado los restos -el zar, su esposa y tres hijas bajo un puente de madera, y los de la gran princesa María y el zarévich Alexéi, heredero a la Corona, en un bosque cercano- para que, en caso de ser hallados, nadie vinculara esos restos con los de la Familia Real. Los restos atribuidos al zar, su esposa y tres de los hijos fueron exhumados en 1991 y sepultados en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo en 1998. En agosto de 2007, arqueólogos rusos hallaron también los restos del zarévich Alexéi y la gran princesa María, y en julio pasado la Fiscalía anunció que los análisis de ADN confirmaron su autenticidad. El pasado 1 de octubre el Tribunal Supremo de Rusia decidió rehabilitar a Nicolás II y a su familia, dictaminando que el zar, su esposa, Alejandra, y sus cinco hijos -las princesas Olga, Tatiana, María y Anastasía y el heredero de la Corona, el zarevich Alexéi- fueron víctimas de la represión política bolchevique.