Jueves 08/12/2016. Actualizado 01:00h

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Noruega

Mette-Marit de Noruega no asistirá a la celebración del 60 cumpleaños del príncipe Carlos de Inglaterra al prolongarse su baja

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La princesa heredera de Noruega se dio un fuerte golpe en la cabeza el pasado 20 de octubre en Kiev (Ucrania) durante una visita oficial, lo que la obligó a suspender el programa de actos y reposar tres días antes de regresar a su país. Ahora, los médicos le han aconsejado que prolongue durante 14 jornadas más su baja por enfermedad. Por otro lado, en una simpática iniciativa, una empresa regalará un paquete de galletas del Ducado de Cornualles a cada británico que cumpla los mismos años que el Príncipe de Gales el próximo 14 de noviembre. Cada paquete recuerda que cuando Carlos nació, el palacio de Buckingham envió cestas de regalo a los 2.000 bebés que vieron la luz el mismo día.

La princesa heredera Mette-Marit de Noruega no asistirá a los actos de celebración del sexagésimo cumpleaños del príncipe Carlos de Inglaterra la próxima semana al prolongarle ayer los médicos 14 días su baja por enfermedad. Mette-Marit se dio un fuerte golpe en la cabeza el pasado 20 de octubre en Kiev (Ucrania) durante una visita oficial, lo que la obligó a suspender el programa de actos y reposar tres días antes de regresar a su país. La esposa del príncipe heredero Haakon fue examinada luego por los médicos de la Corte, que le dieron una baja de dos semanas que ahora se extiende. Durante ese tiempo, Mette-Marit permanecerá descansando en el palacio de Skaugum y no participará en ningún acto oficial.

En otro orden de cosas y, según informó ayer el "Daily Telegraph", una empresa regalará un paquete de galletas del Ducado de Cornualles a cada británico que cumpla los mismos años que el Príncipe de Gales el próximo 14 de noviembre. El regalo lo enviará a los sexagenarios la empresa de alimentos orgánicos "Duchy Originals", perteneciente al heredero del trono británico. El paquete de galletas vale unos 3,10 euros y recuerda que cuando Carlos nació, después de la Segunda Guerra Mundial, el palacio de Buckingham envió cestas de regalo a los 2.000 bebés que vieron la luz ese mismo día.