Domingo 24/09/2017. Actualizado 01:00h

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La voz del lector

Apoyo a la causa de SAR Alfonso de Borbón

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Como legitimista adoptado es mi obligación defender los puntos a favor de la causa Borbonista frente a los necios argumentos del Orleanismo.

Soy un lector de México y me gusta mucho su página para mantenerme al tanto de las novedades en las ilustres Casas Reales de Europa. El presente es para apoyar la causa de SAR Alfonso de Borbón y de su legítimo sucesor SAR Luis Alfonso de Borbón. Como legitimista adoptado es mi obligación defender los puntos a favor de la causa Borbonista frente a los necios argumentos del Orleanismo:

Primero: en Francia siempre imperó el principio sálico y de derecho primógenito. Luis Alfonso es actualmente sin lugar a discusiones el descendiente geneálogicamente más alto de la dinastía Capetiana.

Segundo: la renuncia de Felipe V fue bajo coerción y por lo tanto es inválida, y de igual manera de haber sido válida sólo se aplicaba para su persona y no podía ejercerse sobre sus descendientes en línea masculina legítima.

Tercero: el argumento de la renunciación era para mantener separados los tronos de Francia y España. En la actualidad ambas líneas están nuevamente separadas; la de Francia en la persona de SAR Luis Alfonso de Borbón (de jure Luis XX de Francia), y la de España en la persona de nuestro muy amado y admirado rey don Juan Carlos I.

Cuarto: los argumentos de nacionalidad son inválidos. Si bien Luis Alfonso tiene ciudadanía española, también posee la francesa, y esto no fue obstaculo en el pasado. De hecho, su ancestro Enrique IV de Francia era de ciudadanía navarresa al tomar el trono en 1589.

Quinto: actualmente hay unos 66 príncipes legítimos de la línea de Borbón, todos con mayor derecho al trono francés que el pretendiente orleanista que solo estaría en la posición 77. Ya ni siquiera el título de Premier Prince du Sang le correspondería.

Lo anterior es para defender el manchado legado de los recientes pretendientes legitimistas que, sin embargo, para gran sorpresa y alegría de nosotros, han tomado gran fuerza en los recientes años. Sólo nos queda esperar al deseado heredero masculino para perpetuar la línea de don Luis Alfonso.

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