Lunes 21/08/2017. Actualizado 01:00h

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La nobleza

Falleció el 20 de noviembre

La duquesa de Alba ya adelantó en sus memorias que no quería ser enterrada en el panteón familiar

Lo definió como un sitio “triste e inhóspito”. Su última voluntad es que sus restos reposen bajo el Cristo de los Gitanos. Una parte de sus cenizas serán llevadas a Loeches

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Cayetana Fitz-James Stuart murió ayer en el Palacio de Dueñas a los 88 años de edad. La misma jornada de su fallecimiento se instaló en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla la capilla ardiente para despedir a la duquesa de Alba. Sus restos también reposarán en la capital hispalense.

La duquesa de Alba con su familia junto al paso del Cristo de los Gitanos de Sevilla. La duquesa de Alba con su familia junto al paso del Cristo de los Gitanos de Sevilla.

Aunque sus familiares están enterrados en un panteón situado en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en la localidad madrileña de Loeches, doña Cayetana confesó en vida que no quería descansar junto a los suyos en este lugar.

La duquesa de Alba desveló este deseo en su libro de memorias ‘Yo, Cayetana’, publicado en 2011 y escrito por la periodista Ana R. Cañil.

“Un sitio frío, triste e inhóspito”

“Yaceré en Sevilla, incinerada. El obispo de mi querida ciudad ha consentido que mis cenizas reposen a los pies del Cristo de los Gitanos”. Con estas palabras, la duquesa de Alba explicaba en su biografía cuál era su última voluntad.

Doña Cayetana define en sus memorias el panteón de Loeches como  “un sitio frío, triste e inhóspito”, añadiendo además que acudir a este lugar siempre había sido una “pesadilla” para ella.

Por ello, la duquesa explica que la decisión de ser incinerada y quedarse en Sevilla había sido tomada con la intención de ahorrar ese “trago” a sus familiares cuando falleciera.

A los pies del Cristo de los Gitanos

De este modo, los restos de la aristócrata reposarán bajo el Cristo de los Gitanos. Concretamente, las cenizas serán depositadas en el Santuario de la Hermandad, en una de sus capillas laterales. Es el lugar designado de común acuerdo entre la Junta de Gobierno y la Casa de Alba.

El templo de los Gitanos, ubicado en el casco antiguo de Sevilla, fue financiado por la duquesa de Alba.

Y en la Capilla de los Gitanos hay un manto donado por Cayetana Fitz-James Stuart con el escudo del ducado de Alba.

Parte de sus cenizas se llevarán a Loeches

Aunque se cumplirá la última voluntad de doña Cayetana, una parte de sus cenizas serán trasladadas de Sevilla a Madrid.

Se depositarán, según han confirmado fuentes cercanas a los Alba a varios medios de comunicación, en el panteón familiar situado en el Monasterio de la Inmaculada Concepción de Loeches.

El padre de Cayetana mandó construir el panteón en 1909. Allí están enterrados varios antepasados nobles de la duquesa. También sus dos primeros esposos, Luis Martínez de Irujo y Jesús Aguirre.

“Aquí yace Cayetana, que vivió como sintió”

La duquesa de Alba se caracterizó durante toda su vida por ser una mujer enérgica y que no dejó indiferente a nadie. Su epitafio tampoco pasa desapercibido.

Según el libro sobre sus memorias ‘Yo, Cayetana’, la aristócrata habría elegido la siguiente frase para su epitafio: “Aquí yace Cayetana, que vivió como sintió”.


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