Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Holanda

Uno de los autores de la biografía no oficial de Máxima de Holanda desvela sus entresijos

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La princesa Máxima de Holanda afrontó un "duro entrenamiento" para convertirse en un "símbolo Orange", según Gonzalo Álvarez Guerrero, coautor de la biografía no autorizada de la futura reina holandesa, que se presentó ayer en Buenos Aires.

 

FOTOGRAFÍA: IPAPRESS (IMÁGENES DEL LIBRO EN EL INTERIOR)

"El entrenamiento que afrontó fue tremendo. Vimos cómo funciona una maquinaria para convertir a una argentina en un símbolo Orange. La pasó muy duro, pero lo hizo con mucha voluntad", señaló en una entrevista el periodista argentino, autor, junto con su colega Soledad Ferrari, de Máxima, una historia real, biografía que ha levantado mucha polvareda y que ha sido criticada por los medios holandeses por contener fallos y ser inexacta en fechas, datos y hechos históricos. Monarquía Confidencial publicó ayer que son publicaciones como ésta las que temen en el palacio de la Zarzuela pues, según ha podido saber este portal, se están preparando hasta dos biografías no autorizadas de la Princesa de Asturias. El libro, que se puso a la venta ayer en Argentina y a partir de la semana próxima en Holanda, relata la vida escolar de Máxima en Buenos Aires, sus años de juventud, la época que pasó en Nueva York y el inicio de su relación con el Príncipe de Holanda hasta llegar a su vida de Princesa. "Fue muy difícil empezar la investigación, ganarnos la confianza de sus allegados fue el trabajo más arduo, pero una vez que rompimos el cerco, la gente se abrió y pudimos acceder a fuentes muy importantes de la familia y amigas" de la Princesa, resaltó Álvarez Guerrero. Según el escritor, sin embargo, no todo fue un camino de rosas ya que la Casa Real holandesa nunca concedió un reportaje con Máxima y "pusieron muchas trabas" para la elaboración del libro que tardaron dos años en acabar. "El jefe de protocolo nos insinuó hace un año dejar de investigar bajo apercibimiento de una demanda judicial. Presentamos una queja ante la Embajada de Holanda en Buenos Aires y a los tres días recibimos un correo de él diciendo que había sido un malentendido", relató el autor de la biografía. Álvarez Guerrero aclaró que nunca quiso "hacer nada especialmente crítico", pero consideró que la Corona holandesa "busca transmitir una historia de Máxima que es impenetrable, con una imagen muy perfecta de ella, sin ningún problema, ni pasado, ni ningún novio" anterior a su relación con el Príncipe. "Le quitaron todo rasgo de humanidad con el personaje que crearon. Pero es una chica normal, que tuvo aplazamientos en la universidad, que tuvo que trabajar para pagarse su carrera, que no era una chica rica como se cree", sostuvo el escritor. El libro cuenta que la primera impresión que tuvo la economista argentina del Príncipe "no fue muy auspiciosa", pero "hubo un momento en que Máxima se enamoró en serio" e incluso, en la actualidad, "está encantada con su posición" de Princesa. "Desde que Guillermo había entrado en su vida -sostiene el libro- sus días transcurrían en una especie de fiesta continua. Volaba en su avión privado hasta Nueva York sólo para verla. Eran estrellas en las mejores fiestas de Manhattan. El era, sin dudas, el pasaporte al mundo de los elegidos al que aspiró desde pequeña".

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