Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

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España

Las princesas herederas de Europa, las mujeres más elegantes del mundo, llevan la voz cantante de la moda

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La Princesa de Asturias, Mary de Dinamarca, Máxima de Holanda, Matilde de Bélgica y Victoria de Suecia parecen haberse puesto de acuerdo a la hora de escoger qué guardar en su guardarropa, y las cinco “compiten” figurando entre las mujeres más elegantes del Viejo Continente. Estas jóvenes princesas aportan una savia nueva a la vieja realeza, pero también nuevos estilos. La elegancia y el saber estar es una asignatura obligatoria para toda la que aspire a ser Reina. La princesa Mary reconoció en una entrevista que aprendió que tenía que estar apropiadamente vestida para cada ocasión, por lo que contrató a un estilista para estar siempre perfecta. En ese sentido, a todas les gana. Sin embargo, Rania de Jordania sigue siendo una dura rival para todas ellas, por su mezcla de estilo tradicional y alta costura.

 

FOTOGRAFÍA: Máxima de Holanda, Victoria de Suecia, Mary de Dinamarca y doña Letizia.

En la década de los 60 fue la princesa Paola de Bélgica la que revolucionó las cortes europeas con sus minifaldas y sus bikinis; en los 90 le tocó a la princesa Diana llevar la batuta de la moda… Ahora, en el inicio del tercer milenio, siguen siendo las princesas europeas las que llevan a palacio, con toda normalidad, la voz cantante de las tendencias.

Las revistas de moda europeas escrutan a las princesas en cada una de sus apariciones públicas. Máxima de Holanda da especialmente de qué hablar por su “charme”, su estilo “chic”, sus sombreros y “tailleurs” (trajes de sastre). Comentan su “encanto irresistible” y su “personalidad arrolladora”, enmarcada en esa amplia sonrisa. Los europeos la han hecho su favorita y ella les corresponde cultivando el arte de la moda. Por su parte, Mary, la esposa australiana de Federico de Dinamarca, le sigue siempre en el ránking de las mejores vestidas, y suele aparecer con trajes de chaqueta impecables, abrigos cortos y faldas de vuelo, casi siempre en tonos claros, al igual que su maquillaje. Victoria de Suecia destaca por su sencillez y saber estar y, al contrario que todas ellas, Mette-Marit, la esposa del heredero noruego, no destaca por casi nada, incluyendo su vestuario.

La Princesa de Asturias parece haber desarrollado un estilo opuesto, con una escueta agenda en solitario y una nula relación con otras casas reales europeas. Doña Letizia no ha conseguido ese aire "chic", y quizá se deba a que ni le interesa la moda ni cuenta con un profesional que le aconseje qué traje descolgar del armario para cada día. Siempre suele ser fiel al mismo diseñador, Felipe Varela, y eso le ha reportado algunas críticas.

Desde que se anunció su compromiso con el Príncipe, doña Letizia ha modificado, sin embargo, algunos hábitos en su forma de vestir, maquillar y peinar. Viste falda, prenda que casi no utilizaba anteriormente; utiliza zapatos de tacón de 10 centímetros; ha matizado y suavizado su maquillaje, y también ha dejado de dar volumen a su dorada melena.

Parece ser que para las princesas europeas siembre habrá alguien más elegante que ellas. Rania de Jordania suele combinar sus exquisitas prendas tradicionales con los diseños más vanguardistas. Pertenece al exquisito club de las clientas de alta costura y apuesta por firmas como Fendi, Prada o Gucci. No obstante, sus modistos preferidos para los trajes de fiesta son Elie Saab, Emmanuel Ungaro, Christian Dior, Chanel, Yves Saint Laurent, Balmain o Versace.

Darío Silva D'Andrea