Jueves 20/07/2017. Actualizado 01:00h

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España

Con el duque de Arión, el marqués de Griñón...

El mazapán que degustaba el rey Juan Carlos cuando iba de cacería a Toledo

Los nobles que le invitaban a sus fincas encargaban dulces de Navidad a un obrador artesanal de San Martín de Pusa

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En estas fechas de Navidad es habitual consumir dulces típicos de la época como el mazapán. Hace unos años, el rey Juan Carlos solía degustar unas anguilas de este postre elaborado con almendra, y que tiene en la provincia de Toledo algunos de los obradores y fábricas más reconocidas.

El fallecido duque de Arión, Gonzalo Fernández de Córdoba (izquierda), recibe una medalla del rey Juan Carlos. El fallecido duque de Arión, Gonzalo Fernández de Córdoba (izquierda), recibe una medalla del rey Juan Carlos.

Así lo explican a Monarquía Confidencial desde Mazapanes Manzanero, una empresa familiar de mazapanes situada en el municipio de San Martín de Pusa, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Toledo y a 135 de Madrid.

Actualmente Mazapanes Manzanero vende sus dulces elaborados con almendra marcona, azúcar y agua a numerosos clientes que les hacen pedidos desde diversos puntos de España, de Andalucía a Galicia.

Pero hace unos años sus productos llegaron hasta la mesa de Juan Carlos I. Durante muchos años, primero el entonces príncipe Juan Carlos -a veces acompañado de doña Sofía- y después ya como rey de España fue asiduo de la zona que rodea San Martín de Pusa.

El motivo es que en ese municipio y en otros cercanos como Malpica de Tajo, varios nobles con fincas de caza invitaban al rey Juan Carlos a pasar unos días en sus propiedades y a participar en cacerías.

Era el caso de Gonzalo Fernández de Córdoba y Larios, duque de Arión y marqués de Malpica, y de Carlos Falcó, marqués de Griñón, y del marqués de la Puente, todos ellos con vínculos familiares. El primero compartió numerosas regatas con don Juan Carlos, mientras que el segundo, con su hermano Fernando Falcó, es también amigo del rey emérito desde la infancia, cuando Fernando Falcó y el pequeño Juan Carlos de Borbón y Borbón compartieron clases en Las Jarillas.

Muchas veces invitaban al rey a cazar en las fechas de Navidad. Y en esos días, por ejemplo la entonces esposa del fallecido duque de Arión, Beatriz de Hohenlohe-Langenburg, encargaba a Mazapanes Manzanero dulces para las comidas y cenas con don Juan Carlos.

En estas ocasiones más especiales en que tenían como invitado al príncipe, después rey Juan Carlos, y a veces a doña Sofía, los aristócratas que hacía de anfitriones pedían por ejemplo anguilas de mazapán: un postre de mazapán enroscado, relleno de cabello de ángel, yema confitada o crema, horneado y decorado con azúcar glas y frutas confitadas.

También hubo ocasiones en que el marqués de Griñón invitó al rey a pasar unos días en sus viñedos, donde produce vino, y también encargaron mazapanes para don Juan Carlos. El encargo siempre iba dirigido a los dueños de Mazapanes Manzanero: el abuelo y después el padre del actual responsable de este negocio familiar y artesano.

Con motivo de las visitas de Juan Carlos I, los encargos incluían diseños especiales sobre las anguilas de mazapán: desde el escudo imperial de Toledo hasta el escudo de armas del entonces rey.

Además, la fama de los mazapanes de este obrador de San Martín de Pusa llegó hasta Bélgica: la reina Fabiola de Bélgica, que tenía una estrecha relación con la familia real española, también era clienta de Mazapanes Manzanero y hacía pedidos de dulces navideños a esta empresa toledana.