Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

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España

La filtración de las cartas enviadas por el Rey a su hijo, el Príncipe Felipe, procede de una editorial

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"No ha sido nadie del personal de palacio" Así de contundentes se mostraron desde un principio en Zarzuela sobre la publicación de las cartas que don Juan Carlos escribió a su hijo durante su estancia en Canadá. Y tenían razón, la filtración procede de una editorial.

¿Quién ha filtrado las cartas personales del Rey de España a su hijo, el príncipe Felipe, mientras éste cursaba su último curso de bachillerato en el College School de Lakefield (Canadá), entre los años 1984 y 1985? Esa era la pregunta que hace dos días nos hacíamos en Monaquía Confidencial cuando acababan de ser publicadas por José García Abad en su último libro: "El Príncipe y el Rey".

Pues bien, con los datos que ya apuntábamos podemos deducir que la filtración más importante de documentos procedentes de la Casa del Rey se ha debido a la falta de control sobre un libro. El libro que escribió José Antonio Alcina sobre el Príncipe y que nunca llegó a ver la luz.

Efectivamente, aquel libro no fue publicado, pero sus primeras versiones, capítulos y galeradas, que incluían aquellas cartas, sí fueron conocidos por varias personas vinculadas a la entonces editorial Planeta. Y no solo por ellos. Sabino Fernandez Campo, como Secretario General que era entonces de la Casa del Rey y, por supuesto, José Antonio Alcina, intermediario en la recepción de las cartas en Canadá, no sólo conocían su existencia sino que eran conscientes de que estas habían cruzado el umbral de la intimidad entre padre e hijo y ya estaban en boca y letra impresa de unos cuantos. La salida en 1993 de Sabino y Alcina de la Casa vino a alejar a dos de los protagonistas de aquella historia aun inconclusa.

Ni que decir tiene que, desde entonces, las diez cartas han sido uno de los platos más codiciado de muchas editoriales. Sólo había una pega. Que las cartas habían sido retiradas por la Casa Real de la circulación, es decir, del libro nunca publicado de Alcina. No confundir con el que publicaría Plaza y Janés años después.

El hecho de que haya sido una editorial como El Siglo la que finalmente haya editado el libro añade pocos ingredientes a la historia, aclarada su vinculación con el autor. Más pistas da el hecho de que haya sido La Esfera de los Libros, la editorial de El Mundo dirigida por Ymelda Navajo, la que distribuye el libro en kioskos y librerías.

Ayer mismo la Casa Real, a través de un portavoz manifestó, mediante una nota difundida por la agencia Efe, "la sorpresa" por la publicación de las misivas. El comunicado, que llega un poco tarde, solo añade un nuevo dato a la historia de las cartas: el temor a que este tipo de filtraciones se repitan. Pero ¿es que se puede repetir?