Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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España

Rafael Spottorno ha superado ya su primer desafío serio como jefe de la Casa del Rey: organizar una complicada fiesta nacional del 12 de Octubre

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Rafael Spottorno asumió el 30 de septiembre su cargo como nuevo jefe de la Casa del Rey, y ha tenido que afrontar inmediatamente un complicado reto: organizar la celebración de la fiesta nacional en unas circunstancias más complejas, derivadas del estado físico de don Juan Carlos.

La convalecencia del monarca por la intervención en el talón de Aquiles de su pierna izquierda, y la dificultad para caminar y sobre todo para mantenerse en pie un tiempo largo, han provocado sustanciales cambios en la forma de celebrar el 12 de octubre, lo cual ha supuesto tomar una serie de determinaciones, y con ello un plus de trabajo para el personal de apoyo de La Zarzuela.

La primera decisión se centró en cómo celebrar la parada militar si iba a estar presidida por don Juan Carlos, como era su deseo, pero haciéndolo compatible con las limitaciones en sus movimientos. Y se resolvió por el sistema de que el rey pasara revista subido en un vehículo militar, y que durante el desfile permaneciera sentado, aunque, eso sí, poniéndose en pie y saludando dese la tribuna al paso de cada una de las banderas.

La solución de colocar una silla para el rey se amplió al resto de la tribuna principal, con lo que la reina, los príncipes y demás miembros de la Familia Real, además de los altos cargos de la casa (incluyendo el propio jefe y el nuevo secretario general), permanecieron también sentados.

El otro desafío era la recepción en el Palacio Real, con la tradicional ceremonia del besamanos, que planteaba también la dificultad de su larga duración y por tanto del problema que suponía para don Juan Carlos. Esta vez no se optó por que recibiera sentado a los invitados, algo que habría sido llamativo, sino que se limitó el saludo a los altos cargos de la nación. Y después, la Familia Real se dirigió a los salones para mantener encuentros informales con los asistentes.

El desarrollo de esos actos ha resultado relativamente chocante, pero se cumplió el objetivo de que don Juan Carlos estuviera presente y los presidiera a pesar de los problemas de la pierna izquierda. Y el resultado ha sido satisfactorio.

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