Domingo 24/09/2017. Actualizado 01:00h

·Publicidad·

España

Los Príncipes aprovechan la crisis para ampliar su colección de arte

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Según ha podido saber Monarquía Confidencial, a don Felipe y doña Letizia les ha picado el gusanillo del arte. Los Príncipes de Asturias continúan así la tradición de coleccionismo de la Familia Real española, aunque lo que se desconoce todavía es quién les asesora en sus compras.

Invertir en arte es un valor seguro en estos momentos de crisis. Lo hacen los coleccionistas más importantes a nivel internacional y también lo hacen los Príncipes, fijándose especialmente en el mundo de la pintura.

Los Reyes ya se habían encargado de inculcarle a don Felipe el gusto por el arte, pero el verdadero punto de inflexión fue su boda con la actual Princesa de Asturias en 2004. Días previos al enlace, tanto particulares como organismos políticos y del tercer sector enviaron a los Príncipes numerosas obras pictóricas, algunas de ellas de autores de reconocido prestigio.

La Xunta de Galicia, por ejemplo, obsequió a don Felipe y doña Letizia con una pintura de Antonio Murado, artista gallego residente en Nueva York y que en España lleva la galería Álvaro Alcázar. Por su parte, el Gobierno madrileño hizo entrega a los novios de El número y las aguas (1995), de Pablo Palazuelo, galardonado con el Premio Velázquez 2004 a las Artes Plásticas.

La ciudad de Totana (Murcia) envió a los Príncipes un óleo sobre lienzo de 130 x 97 centímetros titulado Huerto en Totana, obra de la pareja de artistas Muher, formada por Francisca Muñoz y Manuel Herrera. Barcelona mandó Flores Blancas de Joan Hernández Pijoan y, entre otros presentes, destacaron obras de Alberto Reguera, Luis MoroJuan José Aquerreta, Miguel Pérez Aguilera o Rafael Canogar. De éste, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero eligió una escultura de bronce para mandársela a los Príncipes con motivo de su boda.

Don Felipe y doña Letizia no sólo poseen pinturas y esculturas. La Real Fábrica de Tapices, una de las más reconocidas del mundo, confeccionó una alfombra de estilo neoclásico para ellos. Y Fernando Durán, de la casa de subastas, escogió un juego de tocador para ella y una escribanía para él. Ahora parece que los Príncipes se han aficionado al mundo del arte, motivo por el que siguen ampliando su colección. Y si es en tiempos de crisis, mejor.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·