Sábado 03/12/2016. Actualizado 01:00h

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España

Los Príncipes de Asturias presiden en Las Palmas un multitudinario funeral por las víctimas del accidente aéreo

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Don Felipe y Doña Leticia presidieron ayer, en la catedral de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria, el segundo funeral por las 154 víctimas, 72 de las cuales eran canarias, del accidente de avión de Spanair del pasado 20 de agosto. Los Príncipes, tras el funeral, se acercaron a saludar uno a uno a los familiares de las víctimas. Algunos de ellos les mostraron fotografías de sus allegados.

 

FOTOGRAFÍA: IPAPRESS

Los primeros familiares llegaban hacia las seis de la tarde. En total, se han reunido un millar de allegados de las víctimas del vuelo siniestrado. Junto a ellos, además de los Príncipes de Asturias, han estado otras autoridades como los presidentes del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y de Canarias, Paulino Rivero, así como el presidente del PP, Mariano Rajoy, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y numerosas autoridades del archipiélago.

La ceremonia comenzó a las siete de la tarde (hora local) y fue oficiada por el obispo de Canarias, Francisco Cases, quien leyó durante la homilía un mensaje del Papa dirigido a las víctimas del accidente y a sus familiares. Benedicto XVI ha mandado un mensaje de condolencia y afecto, y ha pedido fortaleza, consuelo y esperanza para las familias de los fallecidos.

Antes de finalizar la misa el presidente de la comunidad indostánica pidió desde el púlpito por la pronta recuperación de los heridos, al tiempo que hizo una plegaria. Al término de su intervención, el obispo de Canarias ha agradecido la presencia en el templo de los Príncipes de Asturias, del resto de autoridades y de numerosos ciudadanos.

A continuación, don Felipe y doña Letizia, que siguieron con emoción el funeral, se acercaron a saludar uno a uno a los familiares de las víctimas. Algunos de los familiares mostraron a los Príncipes fotografías de sus allegados, mientras otros les explicaban la situación por la que atraviesan.

En el exterior de la catedral casi tres mil personas han podido seguir el desarrollo de la ceremonia a través de unas pantallas gigantes instaladas en la plaza. Incluso más de una docena de sacerdotes tuvieron que salir a la calle para dar la comunión a centenares de personas que lo pidieron.