Sábado 19/08/2017. Actualizado 01:00h

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España

Así también se ahorra subir escaleras

Juan Carlos I no quiere subir al palco de Las Ventas

Desde la barrera de Preferente disfruta más de los toros y de la faena

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El rey Juan Carlos se ha convertido este San Isidro en un espectador habitual de la barrera de Preferente, en el tendido 2 de la plaza de toros de Las Ventas. En el ecuador de la feria, son ya tres días los que se ha dejado ver en el coso madrileño, al que ha acudido acompañado por la infanta Elena en dos de las tardes.

El rey Juan Carlos saluda en la plaza de toros de Las Ventas en la feria de 2017 El rey Juan Carlos saluda en la plaza de toros de Las Ventas en la feria de 2017

Juan Carlos I ha venido mostrando este año una especial predilección por las localidades de barrera. La última vez que se le vio acceder al palco real de Las Ventas fue en la Corrida de la Beneficencia de 2016.

Se ha llegado a comentar que el motivo por el que el rey emérito no sube al palco se debe a los problemas de salud que le obligan a portar un bastón. Pero el monarca podría acceder a través de un ascensor situado junto a la “Puerta de Autoridades”, sin sufrir ningún tipo de perjuicio.

Sin embargo, según ha escuchado El Chivato a directivos de la plaza, el rey emérito ha decidido disfrutar de los toros desde un lugar que no requiera subir demasiadas escaleras. Además, como buen aficionado, prefiere ese asiento porque le permite estar mucho más cerca de la faena.

Considera también que esa posición presidencial le corresponde ahora a su hijo Felipe VI y doña Letizia, a pesar de su escasa afición taurina y sus contadas visitas a Las Ventas.

El Chivato ha escuchado también que Juan Carlos I solo haría una excepción. Acudiría a este enclave privilegiado de la plaza si se tratase de un evento relevante o si asistiese al festejo en representación de la Casa Real.

Una circunstancia que podría darse el próximo 16 de junio, en caso de que Felipe VI no pudiese presidir la Corrida de la Beneficencia. Es tradición que este festejo cuente cada año con la presencia de un miembro de la Casa Real. Existe una estrecha vinculación entre la monarquía y esta cita taurina, que se remonta a la época de Felipe II.

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