Domingo 20/08/2017. Actualizado 01:00h

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España

En su discurso recordó a Juan Carlos I y al conde de Barcelona

Felipe VI recibe en Portugal un desplante como el que le hizo Podemos en el Congreso

Los diputados del Bloco de Esquerda fueron más radicales que los del partido de Pablo Iglesias: no aplaudieron pero tampoco se levantaron en la Asamblea Nacional

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En el tercer y último día de su viaje de Estado a Portugal, Felipe VI pronunció un discurso ante la Asamblea Nacional lusa 27 años después de que lo hiciera su padre Juan Carlos I. La mayoría de la cámara aplaudió las palabras del rey de España, pero otros llevaron a cabo un desplante similar al que tuvo lugar en la apertura solemne de las Cortes Generales.

Diputados de la Asamblea Nacional de Portugal sentados y de pie sin aplaudir el discurso de Felipe VI. Diputados de la Asamblea Nacional de Portugal sentados y de pie sin aplaudir el discurso de Felipe VI.

Sin duda, su intervención de 18 minutos ante la Asamblea Nacional fue uno de los momentos destacados de la visita de Felipe VI a Portugal. El rey destacó al principio de su discurso el honor que suponía para él haber sido invitado a hablar por primera vez “a los representantes del querido pueblo de Portugal”, “quienes encarnan la Nación portuguesa”.

Cuando terminó de hablar con un “muito obrigado”, la mayoría de los diputados del parlamento portugués se levantó a celebrar el discurso del rey con un largo aplauso. Sin embargo, la ovación no fue unánime: un significativo número de diputados o no aplaudieron, o ni siquiera se levantaron de su escaño.

Optaron por levantarse como forma de respeto, pero no aplaudieron las palabras del don Felipe los representantes del Partido Comunista de Portugal (PCP), uno de los partidos que sustenta el actual gobierno de António Costa y que cuenta con 15 de los 230 diputados de la cámara.

Sin embargo, hubo quienes se mostraron más radicales en su rechazo y su “republicanismo” contra el rey de España. Además de portar en algunos casos camisetas y chapas con los colores de la Segunda República española, los diputados del Bloco de Esquerda (Bloque de Izquierda) decidieron no levantarse de su escaño durante el aplauso a Felipe VI.

Otros diputados llamaron “maleducados” a quienes no se levantaron

Este gesto antimonárquico despertó las críticas de diputados de otros partidos de la Asamblea Nacional. Hubo quienes destacaron la diferencia entre la postura respetuosa de los comunistas, que decidieron no aplaudir pero se levantaron, con la del Bloco de Esquerda, a quienes tildaron de “maleducados” por quedarse sentados al acabar el discurso de don Felipe, invitado por la cámara en esta visita de Estado.

Además, los 19 diputados del Bloco de Esquerda tampoco participaron en el saludo a los reyes Felipe y Letizia.

Este desplante de parte del Parlamento de Portugal hacia Felipe VI recuerda a lo que sucedió en el Congreso de los Diputados hace unas semanas, durante la apertura solemne de las Cortes. Allí, tras su discurso y mientras los diputados de PP, PSOE, Ciudadanos y otros partidos aplaudían al rey, otros decidieron no hacerlo.

ERC y EH Bildu ni siquiera acudieron, mientras que otros partidos nacionalistas como PNV y Partit Demòcrata Catalá se levantaron y se quedaron de pie sin aplaudir. En Unidos Podemos, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y otros cargos del partido morado se levantaron y se quedaron sin aplaudir, mientras que los miembros de Izquierda Unida no se levantaron de sus escaños, al igual que otros diputados de En Marea y En Comú, por ejemplo.

Hay que destacar que el Bloco de Esquerda es un partido con muy buenas relaciones con Podemos a nivel, por ejemplo, del Parlamento Europeo. Esta formación portuguesa hizo lo mismo que sus colegas españoles, que tampoco pasaron a saludar a los reyes y a sus hijas en la apertura solemne de las Cortes.

Referencias a Juan Carlos I y recuerdo del conde de Barcelona

Más allá de este desplante, el discurso de Felipe VI se produjo 27 años después de que su padre hiciera lo mismo en 1989. El actual rey hizo un discurso similar en contenido, al destacar como Juan Carlos I puntos que unen a España y Portugal, como su andadura paralela en la Unión Europea y su pertenencia a la OTAN, y ambos hicieron un llamamiento a reforzar los lazos, a construir puentes entre los dos países vecinos.

Sin embargo, hubo también notables diferencias. En primer lugar, la extensión, ya que Felipe VI pudo hablar mucho más que su padre. Además, el actual rey pronunció una parte importante de su discurso en portugués, al inicio y al final de su intervención.

Don Felipe hizo varias referencias a su padre Juan Carlos I, pero también a su abuelo el conde de Barcelona: aprovechó para agradecer la hospitalidad de Portugal en los largos años de exilio de don Juan de Borbón en Estoril y recordó que había heredado de él su pasión por el mar que también comparte Juan Carlos I.

Precisamente el mar estuvo presente en el discurso del rey. Animó a España y Portugal a colaborar más estrechamente en la economía del mar, y terminó haciendo una referencia a la necesidad de que ambos países naveguen juntos: lo hizo recordando el primer viaje de circunnavegación del mundo, que lideraron en el siglo XVI el portugués Fernando de Magallanes y el español Juan Sebastián Elcano.




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