Martes 06/12/2016. Actualizado 01:00h

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España

Doña Sofía cumple 70 años, feliz de seguir trabajando para los españoles y envuelta en la polémica del libro de Pilar Urbano

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La Reina vuelve a celebrar su nacimiento llena de vitalidad, con tres hijos, ocho nietos y una actividad incesante, que en el último trimestre la ha llevado a distintos lugares de España, América y Asia, ya que, como ella dice, "si se tiene salud no hay ningún problema. Y sí, la tengo, no tengo ningún dolor". Doña Sofía desea seguir en forma y poder contribuir "en todo lo que pueda", aunque los 70 sean la edad ya más que pasada de la jubilación -confiesa que cumplir 40 fue bastante más duro para ella-, e incluso con la polémica suscitada por la reciente publicación del libro "La Reina muy de cerca", de la periodista valenciana Pilar Urbano. 

 

FOTOGRAFÍA: IPAPRESS

Lo "principal en nuestra vida son los demás, ése es el valor, y cualquier familia puede tener ese valor", asegura la Reina en una entrevista con motivo de su septuagésimo cumpleaños, que se celebra hoy. Hace unos meses, al término de uno de sus muchos viajes para apoyar la cooperación española en el exterior, doña Sofía habló con los medios, en una conversación que se dio a conocer ayer por vez primera. La Reina llega a los 70 años llena de vitalidad, con tres hijos, ocho nietos y una actividad incesante, que en el último trimestre la ha llevado a distintos lugares de España, América y Asia, ya que, como ella dice, "si se tiene salud no hay ningún problema. Y sí, la tengo, no tengo ningún dolor". Doña Sofía desea seguir en forma y poder contribuir "en todo lo que pueda", aunque los 70 sean la edad ya más que pasada de la jubilación, e incluso con la polémica suscitada por la reciente publicación del libro "La Reina muy de cerca", de la periodista valenciana Pilar Urbano. 

LA FAMILIA La familia es una de las parcelas más gratificantes de la vida de doña Sofía. Sólo tiene palabras de cariño para sus yernos -su opinión sobre Jaime de Marichalar no ha cambiado tras su separación de doña Elena- y para su nuera. De la Princesa de Asturias destaca que es muy inteligente y trabajadora. Confiesa que se ayudan mutuamente y admira "su facilidad para hablar en público".

Los ojos de la Reina se iluminan cuando habla de sus ocho nietos. Confiesa que siempre que puede ejerce de abuela. O ella va a verlos o ellos van a Zarzuela, porque "tener a los ocho juntos es divertidísimo". Reconoce que los niños de hoy, incluidos sus nietos, "tienen demasiadas cosas, que cuando llega la Navidad es la saturación" y sus pensamientos vuelven con nostalgia a cuando era pequeña y vivía en Egipto, en el exilio, junto a sus padres y hermanos. CUANDO DON JUAN CARLOS HACÍA LAS MALETAS Doña Sofía se adaptó enseguida a las costumbres y al carácter de los españoles -se instaló en Madrid en 1962-, "muy parecidos a los griegos", y resalta que "el Rey le ayudó mucho". Añade que disfrutaron enormemente y que en aquellos tiempos era el Monarca "el que hacía las maletas". Al referirse a esa etapa habla de su estancia en la Universidad Autónoma de Madrid, donde empezó en 1973. Le hubiera gustado estudiar una carrera pero no le dejaron, y siguió unos cursos de Humanidades que la encantaron y le permitieron estar con universitarios, lo que entonces "no era fácil". Ni entonces ni de niña podía visitar su tierra natal, Grecia -se siente española 100 por 100-, pero apunta que nunca le importó, porque cuando vivía con su familia estaban "ocupadísimos" y después, en Madrid, "fue una época muy interesante". "ME SIENTO LIBRE" Le importa poco no salir a la calle como cualquier otro ciudadano. "No, no lo añoro. No me hace falta ir de compras. Me siento libre porque he hecho lo que quería hacer", manifiesta segura, al referirse a su trabajo como Reina de España. Doña Sofía se considera afortunada por haber viajado tanto. Viaja desde muy pequeña. Recuerda que durante la Segunda Guerra Mundial "era muy niña y muy feliz", y que cuando vivía en el exilio en Sudáfrica en un año cambiaron de casa 11 veces. "¡Con lo que eso debió de suponer para mis padres!", exclama. REPRESENTAR A SU PAÍS Y CONTRIBUIR Para la Reina, apoyar la cooperación española significa representar a su país y "contribuir". La idea no era "sólo estar, sino hacer algo más de lo que es la actividad oficial", aclara. Y es que, para doña Sofía, la Corona, la Monarquía, "están por encima de la política" para dar estabilidad. Quiere conocer lo que hay en el mundo, "ver las diferencias de las personas y sus distintas culturas, las múltiples maneras de vivir" y saber de las circunstancias de cada lugar, "porque dependiendo de donde se esté se puede hacer más", puntualiza. Lo principal en nuestra vida, recalca, "es ayudar al otro, a mucha gente" y añade: "Si se puede contribuir ¡bendito sea Dios!" UNA FOTO POR NAVIDADES De sobra es conocida su afición por la música y menos la de la fotografía -ha realizado 30.000 en cuatro años- y al hablar de ella se refiere, con cara de complicidad, a la felicitación de los Reyes en las Navidades de 2005/2006 y al revuelo que se organizó. La autora del fotomontaje fue ella y se sentía muy orgullosa. "!Con lo que la criticaron!", dice risueña. "Tenía la foto del Rey y mía con Leonor, así que cogí la del verano anterior en Mallorca con los otros nietos y los coloqué debajo". Inmediatamente comenzaron los comentarios: "Que si Victoria no tenía brazos -que tampoco los tenía en el original, añade entre risas- y no sé cuantas cosas más. Pero no me importa, estaba orgullosísima". Recuerda otros cumpleaños, el que más el de los nueve, aunque "por nada en especial", y las fiestas sorpresa que le prepararon a los 40 -un aniversario que le sentó "bastante peor" que el de hoy- y a los 50 años.