Jueves 17/08/2017. Actualizado 01:00h

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España

Tuvo un gesto al tratar de evitar la reverencia de Masako

Doña Letizia en Japón: de inclinar la rodilla ante el emperador en 2005 a besar a la emperatriz

Su primer viaje fue como princesa; ahora como reyes, Felipe VI y ella están recibiendo un tratamiento protocolario de especial cariño y cercanía

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“Un tratamiento de mucha confianza, de especial cercanía, cariño, naturalidad”: así define un experto en protocolo los gestos del recibimiento que dieron los emperadores Akihito y Michiko de Japón a los reyes Felipe y Letizia en el comienzo de su viaje de Estado.

Doña Letizia saludando a los emperadores de Japón en 2005 y en 2017. Doña Letizia saludando a los emperadores de Japón en 2005 y en 2017.

El viaje de Estado de los reyes a Japón supone una visita especialmente importante, por ser el primer encuentro con un monarca tan importante como el emperador nipón. Ya estaba prevista para abril de 2016, pero se tuvo que aplazar por la falta de un Gobierno electo en España.

Este viaje es el segundo oficial que hace don Felipe y doña Letizia. Ya estuvieron en 2005, en uno de los primeros viajes como príncipes tras la boda de 2004.

La comparación de ambos viajes dejan ver diferencias significativas, sobre todo en lo que se refiere a doña Letizia. Hace doce años, la entonces princesa Letizia saludó a Akihito y Michiko con una profunda reverencia: incluso dobló las rodillas, como se puede ver en la imagen superior.

Muy diferentes son las imágenes que dejó el recibimiento de los emperadores a los reyes de España este miércoles 5 de abril. El rey Felipe dio la mano al emperador Akihito y dio dos besos y besó en la mano a la emperatriz.

Por su parte, la reina Letizia dio la mano a Akihito, y dio la mano mientras se inclinaba a dar dos besos a Michiko.


Confianza, cercanía y naturalidad

Monarquía Confidencial ha consultado con el experto en protocolo institucional Carlos Fuente Lafuente, que destaca que en la primera jornada del viaje de Estado quedó patente que la casa imperial japonesa ha querido recibir a los reyes de España con un tratamiento de “mucha confianza, con gestos de cercanía y naturalidad”.

Fuente destaca que en la corte imperial de Japón el protocolo es especialmente estricto, y casi nunca suele variar. Sin embargo, con Felipe VI y doña Letizia, Akihito ha dejado varios detalles de protocolo que se interpretan como un gesto a los reyes españoles.

Ya desde el principio, el hecho de que los emperadores salieran a la acera de la entrada del Palacio Imperial para esperar al coche que trasladaba a don Felipe y doña Letizia supone un primer gesto. En los saludos, Carlos Fuente destaca el hecho de que los reyes no se inclinaran ante el emperador Akihito, y que la emperatriz les saludada besándoles.

“No es excepcional, pero desde luego no es habitual” que se relaje ese protocolo en el caso del emperador, una figura envuelta en rígidos protocolos. Carlos Fuente recuerda, por ejemplo, la famosa fotografía de Barack Obama, presidente de Estados Unidos -y por tanto, tan jefe de Estado como Akihito y como Felipe VI- inclinando la espalda rígida ante Akihito

El hecho de que hubiera besos, no inclinaciones y todo en un ambiente de cierto cariño personal, según este experto en protocolo no habría sido improvisado: “Ese tipo de cosas se hablan, los reyes ni hacen asomo de inclinarse: se sabe que el emperador ha concedido que sea así el protocolo de saludos”.

El gesto de la reina con la princesa Masako

Una vez dentro del Palacio Imperial, los reyes Felipe y Letizia saludaron a los príncipes herederos Naruhito y Masako. Como hiciera Letizia en 2005, en esta ocasión fue Masako quien hizo una profunda reverencia doblando la rodilla ante Felipe VI, que rápidamente se inclinó a besarla.

Al llegar doña Letizia, Masako fue a repetir el gesto, pero la reina trató de evitarlo como forma de cercanía y terminó agarrando del hombro, casi en un abrazo mientras, según los presentes, elogiaba lo guapa que estaba la princesa heredera, que lleva años sufriendo una profunda depresión por no haber tenido hijos varones.


En el primer encuentro, reyes y emperadores se sentaron en una sala con sillones: el experto en protocolo consultado destaca la importancia del detalle de que se dejara a don Felipe y doña Letizia los sillones del centro y no los del exterior.


También relevante fue el lugar que ocuparon en la cena de gala. No es habitual, y por tanto fue un gesto de especial aprecio, el que Akihito colocara a Felipe VI a su derecha, cuando lo normal es que sea él quien esté a la derecha del invitado.

“Es un protocolo al máximo nivel de distinción”, asegura Carlos Fuente, que concluye que todos estos pequeños gestos tienen su lectura política en el sentido de que para Japón y para su emperador esta no es una visita de Estado más, rutinaria, sino que hay “un cariño especial” hacia los reyes de España.

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