Sábado 10/12/2016. Actualizado 01:00h

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España

Don Felipe se lanzó a hablar en euskara durante un seminario organizado en el museo Guggenheim en Bilbao

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"Quiero reconocer a las personalidades de esta tierra, cuyos valores y virtudes han engrandecido al País Vasco y, con él, a toda España y a quienes debemos nuestro mayor respeto y gratitud. A esos mismo valores y virtudes, a esa misma tradición viva, perteneció el Embajador Gardoqui". Las palabras del Príncipe de Asturias en Bilbao, pronunciadas es euskara, arrancaron los aplausos de la concurrencia

Presididía don Felipe ayer a mediodía la clausura de un seminario organizado en el Museo Guggenheim de Bilbao en homenaje a Diego María Gardoqui, comerciante bilbaino y primer embajador de España en Estados Unidos. Una parte de su discurso estaba dedicada precisamente a alabar a los vascos que han contribuido" a la historia y la proyección internacional de España "a través de los tiempos". Quizá por eso, el Príncipe de Asturias decidió pronunciar esa parte, la que va en el encabezamiento, en euskara.

El largo aplauso que siguió a todas sus palabras tras terminar el acto, organizado por la Cámara de Comercio de Bilbao y la Fundación Consejo España-Estados Unidos, fue quizá la mejor muestra al esfuerzo en pronunciar también parte del discurso en vasco.

Los Príncipes de Asturias habían llegado ayer al Guggenheim a las once y media de la mañana. Fueron recibidos por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, la consejera de Cultura, Miren Azkarate, y el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma. 

Tras el recibimiento, Don Felipe y Doña Letizia iniciaron una visita privada, junto a Ibarretxe, que no podía quedarse a la clausura del acto por motivos de agenda. El recorrido por el museo se prolongó durante más de una hora. En el pudieron ver la exposición temporal 'Cosas del Surrealismo', en la que se exhiben piezas de Salvador Dalí, René Magritte, Joan Miró o Elsa Schiaparelli. Posteriormente, se hicieron, en el atrio central del Guggenheim, la foto oficial con las autoridades y con el presidente de la Fundación y consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, el presidente de la Cámara de Comercio, Ignacio María Echeberria, y el embajador de EE.UU. en España, Eduardo Aguirre, que han presidido el seminario que clausurarían posteriormente los Príncipes.

Los Príncipes habían sido recibidos entre aplausos por los visitantes del museo, sorprendidos por su visita. Muchos quisieron aprovechar para hacerse una foto y conversar durante unos minutos con Don Felipe de Borbón, vestido de traje azul y corbata rosa, y Doña Letizia, que llevaba con un abrigo morado y un vestido negro estampado de flores, y a la que el alcalde de Bilbao quiso obsequiar con un paraguas del Museo Guggenheim.

Posteriormente, junto a unos 300 invitados de todos los ámbitos de la sociedad vasca, entre ellos, los familiares del homenajeado Gardoqui, los Príncipes de Asturias presidieron la clausura del seminario en el mismo museo, momento en el que don Felipe pronunció un párrafo de su discurso en euskara, que no fue traducido, en el que reconoció a las "personalidades de esta tierra, cuyos valores y virtudes han engrandecido al País Vasco y, con él, a toda España y a quienes debemos nuestro mayor respeto y gratitud. A esos mismo valores y virtudes, a esa misma tradición viva, perteneció el Embajador Gardoqui".

Tras enfatizar que esta tradición "sigue viva", Don Felipe ha remarcado la influencia histórica de Euskadi en las relaciones de España con Estados Unidos, con la importante huella que dejó ese "vasco universal" que fue Diego María de Gardoqui, y se despidió de los asistentes con "Muchas gracias, eskerrik asko".

Un vino de honor puso punto final a la visita de los Príncipes, que abandonaron la instalación museística pasadas las dos de la tarde, dirigiéndose a pie hacia el coche oficial, momento en el que rompieron el protocolo de seguridad para acercarse a saludar a los centenares de personas que esperaban su salida y que prorrumpieron en aplausos y en gritos de "guapos" hacia los herederos de la Corona.